14 de noviembre de 2010

Ponqué de calabaza, jengibre y especias

De Homemade

Me ha dado ultimamente por consumir especias como la canela, el clavo y ¡sorpresa! el jengibre, este tubérculo nunca me agradó del todo, tiene un sabor que me recuerda a algunos perfumes y por eso lo encontraba desagradable; sin embargo, en mis incursiones en la comida Asiática e India he descubierto que su sabor resalta algunos planos como ninguna otra cosa. Así que he decidido darle la oportunidad de hacerme cambiar de opinión :D

Por eso hoy me he propuesto hacer un ponqué (así le decimos aquí a los pound cakes de origen americano) con sabor a calabaza, jengibre y especias. Esta calabacita la compré ayer en el mercado de Chacao, tenían algunas abiertas para que la gente pudiera ver su maravillo color naranja intenso, mas intenso que el de la auyama común (de color mas amarillo)  no pude resistirme a ella, desde que me atreví a comprarla por primera vez hace varias semanas no he dejado de prepararla asada, en sopas, cremas, waffles y ahora, en ponqué. La tengo en mira para hacerla en panquecas la próxima semana.

De Homemade

De Homemade

Esta receta lleva jengibre en polvo pero lo reemplacé por jengibre fresco rallado, lo que añade un toque picante al bizcocho que me encanta. Si están en el hemisferio norte y comienzan a pegar los fríos de temporada, este ponqué es una buena excusa para regresar rápido a casa.

Y aunque por aquí no sabemos lo que es el otoño, ni vemos cómo cambian las hojas de color, me gusta comer un trozo de este bizcocho naranja acompañado de café, cuando veo que afuera el cielo se torna negro como un mal pensamiento y los goterones de lluvia comienzan a golpear fuertemente las ventanas, dejando a su paso un olor a tierra mojada y a brisa fresca.

De Homemade

De Homemade

Ingredientes:
     2 1 / 2 tazas de harina todo uso
     2 cditas. polvo de hornear
     1 y 1 / 4 cdita. sal
     2 y 1 / 2 cdita. de canela en polvo
     1 y 1 / 4 cdita. de jengibre molido (yo le coloqué 1 cda. de jengibre fresco rallado)
    3 / 4 cdita. nuez moscada recién rallada
    1 / 8 cdita. clavo de olor molido
    10 cucharadas. (1 1 / 4 barras, 125 g) de mantequilla sin sal
    3 / 4 tazas de azúcar morena ligera (como aquí se extinguió este tipo de azúcar, yo uso papelón rallado)
    1 y 1 / 4 tazas de azúcar granulada
    3 huevos
    2 / 3 taza de leche
    1 y 1 / 4 tazas de puré de calabaza*
    2 / 3 de taza de nueces tostadas y picadas
    1 / 2 taza de conchas de naranja confitadas



*Para hacer el puré cortar a la mitad la calabacita, envolver las mitades en papel de aluminio y hornear a 180 grados centígrados por 1 hora o hasta que al pincharla con un cuchillo la atraviese suavemente. Dejar enfriar, retirar las pepitas y la concha y procesar hasta hacer un puré.

Instrucciones:
Antes de comenzar sacar la leche, los huevos y la mantequilla del refrigerador, todos los ingredientes deben estar a temperatura ambiente.

Coloque una rejilla en el tercio inferior de un horno y pre-calentar a 180 ° C. Enmantequillar y enharinar un molde para ponqué grande.

Sobre una hoja de papel encerado, tamizar la harina, el polvo de hornear, la sal, la canela, el jengibre, la nuez moscada y el clavo de olor, reservar.

En el cuenco de una batidora eléctrica provista con el batidor plano, batir la mantequilla a velocidad media hasta que esté cremosa y suave, de 1 a 2 minutos. Agregar el azúcar (morena y blanca) y batir hasta que esté suave y esponjosa, alrededor de 5 minutos, detener la batidora de vez en cuando para raspar los lados del tazón. Agregar los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición.

Reducir la velocidad al mínimo y agregar la mezcla de harina en tres adiciones, alternando con la leche y comenzando y terminando con la harina. Agregar el puré de calabaza y batir hasta que se incorpore. Retire el tazón de la batidora. Usando una espátula de goma, incorporar las nueces y las conchitas de naranja hasta que se incorpore.

Colocar la mezcla en el molde y golpear ligeramente para sacar las posibles burbujas de aire. Hornear hasta que al insertar un palillo cerca del centro este salga limpio, alrededor de 1 hora. Transferir el molde a una rejilla y dejar enfriar 15 minutos antes de desmoldar. Desmoldar y dejar enfriar completamente.


Nota 1: si decides utilizar jengibre fresco, añadelo a la mezcla luego de agregar los huevos.
Nota 2: Esta receta alcanza para llenar el molde y sobra algo más como hacer 2 cupcakes medianos adicionales.

Adaptado de www.williams-sonoma.com

De Homemade

10 de noviembre de 2010

¡He vuelto!

Volver de las vacaciones siempre ha sido un problema para mí. Regresar al trabajo, a la rutina diaria, al ruido de Caracas, al smog y a los motorizados nunca es fácil; sin embargo esta vez he vuelto con buen animo, no sé si sería por la escapada que nos dimos a Morrocoy en los últimos días que nos quedaban o porque pasarse todo un mes manguareando sin hacer nada de verdad relaja y da tiempo para muchas cosas.

Aquí dejo algunas fotos de nuestras vacaciones: una semana en Nueva York (nunca me canso de esta ciudad, cada vez que regreso me gusta mas) comiendo, visitando museos y exposiciones fotográficas y aprendiendo sobre culturas no solo de la norteamericana sino de cualquier parte del planeta. Todos los países, todas las culturas, todas las comidas del mundo en una sola ciudad ¿acaso no es maravilloso?. El solo hecho de entrar al metro es una ventana para ver (vernos) a todos los habitantes del mundo, me encanta esa diversidad, esa mezcla de gente diferente y variada. ¡Fascinante!. Lamentablemente nunca alcanza el tiempo para hacer todo lo que queremos, me quedé con una larga lista de lugares, tiendas y restaurantes sin visitar. Otra cosa que aprendí es que al viajar en grupo (eramos cinco amigos en total) hasta las cosas mas sencillas como decidir qué línea de metro tomar se hacen mas complejas, me atrevería a decir que la complejidad aumenta de forma factorial a medida que aumenta el número de personas, sobre todo cuando cada uno tiene expectativas, deseos, opiniones y gustos diferentes.

Esta vez me enamoré perdidamente de la comida Hindú India, ya la había probado la vez anterior que fui, pero esta vez decidimos llegar un tanto mas lejos, tanto que estoy haciendo lo posible por aprender algunos platillos básicos y hasta dí un almuerzo a mi familia este fin de semana (susto!) Espero no haber enfermado a nadie :D









De Morrocoy ¿qué puedo decir? :pescado fresquito, langostas a orillas de la playa lavadas ahí mismo, ceviche, pulpo, sol, arena blanca, estrellas marinas, aves increíbles, manglares, gente amable. Solo tengo mis pobres  fotos con la esperanza de mostrar aunque sea un poquito lo que se siente estar presente en ese lugar mágico, donde el agua del mar, a primera hora y cuando nadie lo mira, se muestra como un espejo de plata que refleja felíz el azul claro del cielo.

Playuela Morrocoy

Atardecer de Morrocoy

Bichito de tarde-noche

Posada Paraiso Azul

Florecitas

Nuestros vecinos

Vista desde la posada
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