21 de enero de 2012

Monkey Bread o pan de mono



No sé porque este pan de mono (o Monkey bread) es prácticamente desconocido fuera de Norteamericana, yo le tengo el ojo puesto desde hace años, principalmente por su forma graciosa y tosca que recuerda a La Mole (el de Los cuatro Fantásticos ¿alguien lo recuerda?) invita a ser comido con las manos y a chuparnos luego los dedos, recordándonos que las mejores cosas de la vida están precisamente, en las menos complicadas.

Me encantan esas recetas que se disfrutan desde el principio: preparar la masa, dejar que leve, marcar las secciones y formar las bolitas, es una actividad que invita a ser realizada en compañía, con una amig@, con los niños o como en mi caso, con mi querida hermana. Jugar con masa nos transporta inmediatamente a los días de la escuela, cuando todo era diversión y las preocupaciones propias de la vida moderna ni si quiera asomaban en el panorama.



Esta receta la tomé del libro Baked Explorations: Classic American Desserts Reinvented, cuyo diseño sinceramente es uno de los más hermosos que he visto y con las fotografías extraordinarias de Tina Rupp que dan envidia de lo puro lindas que son (aquí su portafolio para que vean que no miento). He preparado la receta tal como aparece en el libro pero sin azúcar morena porque aquí se extinguió como lo hicieron los dinosaurios y ya casi nadie recuerda cómo sabía [snif snif].

Ingredientes para la masa:
1 1/4 de taza de leche entera
2 cditas. de levadura fresca
4 tazas de harina todo uso
5 Cdas. de azúcar
1 cdita. de sal
1 huevo
5 Cdas. de mantequilla sin sal fundida

Para cubrir las bolitas:
1 1/4 taza de azúcar morena (yo usé papelón)
2 cditas. de canela en polvo
1/2 taza (100 g) de mantequilla fundida a temperatura ambiente

Instrucciones:
Generosamente cubrir un molde de aro con aceite en aerosol
Disolver la levadura en la leche tibia.
En una batidora de fuerza con el aditamento de "k" combinar la harina, el azúcar y la sal
Añadir el huevo ligeramente batido
Con la batidora a velocidad baja, añadir la leche y mezclar. Agregar lentamente la mantequilla fundida hasta que la masa se una.
Cambiar el aditamento por el de gancho y amasar hasta obtener una masa suave y elástica (5 a 10 minutos)
Formar una bola y dejar reposar la masa cubierta con un paño, en un recipiente aceitado por 1 hora o hasta que duplique su volumen

Cubrir una bandeja con papel encerado.

Desinflar la masa con el puño, estirarla en una superficie plana formando un circulo de 20 cm aproximadamente. (creo que mejor sería en forma cuadrada). Usando un cuchillo afilado cortar trozos de masa de 3 a 4 cm por lado. Formar bolitas con las manos y depositarlas en la bandeja (deben salir aproximadamente 60). Cubrir las bolitas con plástico adherente sin apretar mucho.

Para la cobertura:
Mezclar el azúcar con la canela. Colocar la mantequilla fundida en un recipiente aparte.
Sumergir cada bolita en la mantequilla dejando que escurra cada vez. Pasar la bolita por el azúcar con canela y depositarla en el recipiente de aro. Crear varias capas colocando las bolitas de masa como si se tratara de una pared de ladrillos.

Tapar el molde de aro con plástico y dejar reposar el pan en un lugar cálido por 1 hora o hasta que las bolitas hayan duplicado su volumen.

Pre-calentar el horno a 180 grados C. Retirar el plástico y hornear hasta que la capa superior se torne dorada y la capa de caramelo burbujee en la superficie alrededor de los bordes. 30 minutos aproximadamente.

Retirar del horno y dejar enfriar por 5 minutos, luego voltear directamente sobre un plato y servir tibio.Si sobra (cosa que dudo) simplemente recalentar en el horno hasta que se entibie.

Nota del autor: este es un postre que no requiere ninguna cobertura debido a su dulzor. Además debe comerse tibio. También puede guardarse preparado para hornear en la nevera o en el congelador. Dejar que la masa se ponga a temperatura ambiente antes de hornear y listo!



Lo mejor es sacarlo del horno, voltearlo tibio y comerlo enseguida (eso sí, con las manos, nada de usar cuchillo para este pan) con una taza de café y en buena compañía. Seguro no durará mucho en la mesa, pero si queda algo recomiendo recalentarlo un poco para terminarlo como se debe.

15 de enero de 2012

Ganadores del sorteo "Para perder el tiempo"

Y bien, hora de anunciar a los ganadores de los mini calendarios, la verdad dejaron comentarios tan lindos que me gustaría regalar un calendario a cada uno, pero ya sabemos que eso no es posible (no al menos hasta que me gane la lotería).

Las tres personas ganadoras fueron seleccionadas a través random.org, los comentarios cuyo número coincidió con los generados por la herramienta ganaron



Las personas ganadoras son Nany (comentario 8), Tibalda T (comentario 31)  y Ely (comentario 48). Por favor, necesito que Nany y Ely se pongan en contacto conmigo para coordinar el envío. Mi correo es mavele[arroba]gmail[punto]com





Gracias a todos por participar y ¡suerte para la próxima!


¡Felíz semana!

9 de enero de 2012

Arepitas dulces de anís



Hay cosas en la vida que pueden esperar: dejarse crecer el cabello, esperar la llegada del invierno, inscribirnos en el gimnasio... pero hay otras que sencillamente no pueden. Las arepitas dulces son unas de ellas, deben ser hechas en el momento de comerlas, se debe tener la mesa lista con los manteles, los platos, el café con leche, la mantequilla y el queso. Todos sentados y con las manos limpias y la servilleta metida por el cuello de la pijama. Prohibido esperar a que se enfríen porque se pondrán blandas, se desinflarán y ya nada será lo mismo.

Por lo general no como frituras, y no porque no me guste -a quien no- sino porque odio limpiar el reguero y lo más importante: me cae como un plomo en el estómago si como muy grasoso y abundante, y es que sufro de hernia hiatal y cuando me excedo siento que muero. Pero la clave de todo está en la moderación, y yo que ya tenía al menos un año que no preparaba arepitas dulces, creo que bien merezco darme el gusto ¿si no qué sentido tiene la vida si la vamos a pasar privándonos de lo bueno?

Pero la idea no es filosofar sobre el sentido de la vida, la idea es mostrar cómo se hace esta especialidad Venezolana que gusta a todos, grandes y pequeños. Mi tía las preparaba y recuerdo mi asombro al ver cómo se inflaban magicamente en el caldero hasta parecer un globo dorado, dulce, crujiente y oloroso a anís ¡lo máximo!





Por eso este post de hoy está escaso en fotografías. Las preparé y salí corriendo a la sala a tomarle unas pocas fotos antes de que perdieran la forma, cuando regresé a la cocina ya Juan estaba sentado, con el café servido y los cubiertos en la mano, los platos puestos y el queso telita esperando.

Sin embargo tuve el acierto de pedirle a mi costillo que grabara un video para registrar cómo se hacen las arepitas y mostrar cómo mágicamente se inflan en el aceite como un pez globo ¿verdad que son hermosas?




Nota: el secreto para una buena fritura es la temperatura, el aceite debe estar bien caliente, de lo contrario los alimentos absorberán mucho de éste, empapandose hasta el centro quedando blandos y aceitosos, por el contrario el aceite caliente producirá una costra que evitará que el mismo penetre demasiado, evitando a su vez que el vapor de agua salga, haciendo que los alimentos queden crujientes por fuera y jugosos por dentro.

Ingredientes para el melao de papelón: (aquí a nadie se le ocurriría decirle "melado" , suena demasiado snob)
1 taza de papelón (panela, piloncillo, raspadura, panocha, chancaca) rallado. Tambien se consigue en polvo
1/4 de taza de agua

Ingredientes para las arepitas:
1 taza de harina PAN (harina de maíz precocida)
1/4 de taza de harina de trigo
1 pizca de sal
1/2 taza de melao de papelón
1/2 taza de agua (un poquito más si hace falta)
2 Cdas. de semillas de anis dulce

aceite vegetal de sabor neutro para freír

Instrucciones para el melao
fundir el papelón y el agua en una olla pequeña, dejar espesar un poco y retirar del fuego (debe quedar más líquido que la miel, mas parecido al jarabe de maple). Dejar enfriar.

Intrucciones para las arepas:
En un recipiente mezclar las harinas, el anís y la pizca de sal. Crear un hueco en el centro y agregar el melao y el agua. Mezclar bien con un tenedor o con la mano y dejar reposar la masa 5 minutos para que absorba bien los líquidos.

Amasar con la mano para integrar bien, si la masa está muy seca agregar un poquito de agua, la masa debe quedar maleable, suave y fácil de manipular (uff! no me había fijado en lo difícil que es explicar esta consistencia a quien nunca ha hecho arepas)

Hacer pequeñas bolitas con la masa y aplastar con la mano o sobre una superficie (yo las cubro con plástico para que no se peguen). Para que queden bien delgadas también pueden ayudarse con un rodillo, un vaso o una botella, pasándolo muy suavemente sobre la masa. Las arepitas deben tener un espesor entre 5 y 7 mm

Si son necios como yo, se puede utilizar una taza o vaso para cortar las arepas con forma redonda, así quedarán todas del mismo tamaño y con la forma perfecta.

Freir en aceite caliente bañándolas una y otra vez con la espumadera hasta que se inflen, voltear para dorar por lado contrario hasta que se doren.

Retirar del caldero y dejar escurrir sobre una servilleta de papel absorbente.

Comer inmediatamente, solas o con queso y mantequilla.

Da para 12 arepitas.

6 de enero de 2012

Roscón de Reyes



No quería dejar pasar otro año sin hacer un roscón o rosca de Reyes.

Aquí en Venezuela no es común celebrar el día de Reyes de manera especial (al menos para los que no tenemos familia española) los niños ya recibieron sus regalos del "Niño Jesús" o "Santa" el 24 en la noche.

Sería lindo celebrar esta tradición como en España y recibir juguetes también en esta fecha, pero a estas alturas del año aquí más bien la gente anda pelando (es decir que ya nos gastamos todo el dinero disponible en diciembre) además, nos sentimos culpables por haber engordado unos cuantos kilos (yo no pero muchos que conozco sí) y aún no se han terminado todas las hallacas que quedan en la nevera (¡por Dios! ¡hasta cuando durarán?!). Con todo y eso sí es común conseguir la tradicional rosca en todas las panaderías, aunque no se si la celebración que la acompaña se hace, al menos en mi casa no :(

Personalmente no me gustaba mucho la rosca comprada en panadería, la masa normalmente estaba seca y dura y por fuera suelen tener demasiado dulce para mi gusto, por eso decidí hacerla en casa y estoy felíz porque para ser mi primera vez, el pancito no ha quedado nada mal. Una miga suavecita y esponjosa, no muy dulce y con el ese aroma especial que le da el agua de azahar. Fabulosa.





Definitivamente un pan festivo que volveré a repetir hasta que los Reyes magos crucen el charco y decidan visitarme.

Ingredientes para la masa madre:
120 g de harina de fuerza
60 g de leche líquida
2 g de levadura en polvo instantánea

Ingredientes para la rosca:
225 g de harina de fuerza
2 huevos
80 g de azúcar
10 g de levadura en polvo instantánea
25 g de leche
2 cdas de agua de azahar
la ralladura de una naranja
6 g de sal
45 g de margarina o mantequilla sin sal a temperatura ambiente

Para el adorno:
1 huevo batido para barnizar
azúcar humedecida con unas gotas de agua
frutas confitadas
nueces
cerezas marrasquino
crema batida (opcional)

Instrucciones:
Para la masa madre combinar la harina, la leche y la levadura, amasar hasta que se integren los ingredientes. Tapar en un recipiente con un paño y dejar levar hasta que duplique su tamaño (al menos 2 horas)

Para el Roscón:
Combinar todos los ingredientes menos la mantequilla en una procesadora con gancho de amasar (yo utilizo una Kitchen Aid), mezclar hasta combinar bien todos los ingredientes y amasar hasta que se torne homogenea y elástica. Agregar la masa madre y amasar hasta que se integren.

Con la procesadora en la velocidad más baja, agregar poco a poco la mantequilla hasta integrar bien con la masa. Una vez integrada aumentar la velocidad a 2 y amasar por espacio de 2 minutos para desarrollar el glutén (la masa debe quedar suave y muy elástica)

Colocar la masa en un recipiente ligeramente aceitado, dejar reposar tapada por 1:30 horas o hasta que duplique su tamaño. Desgasificar la masa con el puño de la mano y volteara, colocar nuevamente en el recipiente y dejar reposar otra hora y media hasta que duplique su tamaño.

Extraer la masa del recipiente y forma una bola compacta. Dejar que repose tapada con un paño unos 10 minutos.

Formar la rosca abriendo un agujero en el medio de la masa con la ayuda de los dedos, colocar la rosca sobre una bandeja engrasada y dejar levar tapada con un paño hasta que duplique su volumen (1 hora mas o menos). Para evitar que el orificio central se cierre yo coloco una lata vacía o una bola de papel de aluminio en el centro.

Mientras tanto pre-calentar el horno a 200 grados centígrados.

Cuando la rosca esté lista para ir al horno pintar suavemente con el huevo batido, colocar las frutas (yo utilicé higos en conserva era lo único que tenía a mano pero me puede utilizarse cualquier fruta de su agrado) nueces y guindas, espolvorear con azúcar húmeda.

Llevar al horno 10 minutos, transcurrido ese tiempo bajar la temperatura a 180 grados y hornear por 20 minutos más, si la rosca comienza a oscurecerse muy pronto, taparla con una hoja de papel de aluminio para evitar que se queme.

Sacar del horno, dejar enfriar y agregar la crema batida. También puede abrirse a la mitad y rellenarla con crema batida o pastelera.

Da para una rosca grande

PD: para los que tienen tiempo sin visitar El gato goloso, sepan que aún están a tiempo de llevarse un mini calendario. La info aquí


4 de enero de 2012

Sorteo para perder el tiempo

Como sabrán, adoro procrastinar, me encanta perder el tiempo imaginando cosas ricas qué comer, soñando con lugares hermosos que visitar y acumulando infinidad de cosas que llaman mi atención (afortunadamente existe Pinterest) otra cosa en la que ocupo mi tiempo libre (y mi tiempo no tan libre, de eso se trata la procrastinación) es pensando cómo hacer que las cosas que me gustan perduren en el tiempo y en mi memoria, y es que a veces creo que tengo una memoria RAM de 512 Kb en mi cabeza, una memoria que no alcanza para nada porque a las pocas horas mis recuerdos se han evaporado como se evapora el agua de la olla para la pasta que tengo en la cocina.

Así que para recordar lo que más me ha gustado de El gato goloso, me he diseñado un mini calendario de escritorio, he tenido que hacerlo desde cero porque no conseguí ningún formato que me gustara y que contemplara los feriados de Venezuela. Pensaba imprimir algunos y regalarlos, pero como siempre, lo dejé para última hora porque estaba "ocupada" en otras cosas menos importantes.



Pero si alguno de mis lectores está interesado y vive en Venezuela cualquier parte, puedo rifar un par de ellos. Solo debes dejar un comentario en esta entrada diciendo en qué te gusta perder el tiempo y en un par de semanas (el 15 de enero para ser exactos) hago un sorteo para seleccionar a los felices afortunados.

¡Ah! y el envío corre por mi cuenta.

Felíz semana y a procrastinar se ha dicho!!

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