26 de diciembre de 2011

Galletas de chocolate para regalar



Después de haber probado estas galletas la vida ya no será lo mismo. Las hice por dos razones: la primera como presente para unos amigos muy queridos y la segunda porque me tenía que sacar la espina, y es que probé una "parecida" en chip-a-cookie de Boleíta Center que sinceramente me dieron ganas de llorar...pero de rabia porque aunque la apariencia no lo decía estaba vieja, dura y reseca ¿cómo se les ocurre ofrecer algo así a los clientes?¿es que ya nadie hace las cosas con ética? hay cosas en el mundo de la cocina que no se pueden controlar, pero ofrecer un producto rancio no tiene excusa, si tienes tres semanas viendo una galleta dando vueltas en el estante ¿no te parece que ya es hora de botarla??. Ya es la segunda vez que me pasa con esta gente y también la última porque lo que soy yo, no vuelvo a comprarles más nunca!

Muy bien, ya me saqué la espina, me siento mejor y prometo no hablar más del desagradable asunto.

Volvamos a la Navidad y a las cosas agradables de la vida, he dicho que la vida ya no será la misma porque en realidad dudo que pueda conseguir en algún establecimiento de este país algo que se les parezca, estas galletas en realidad son como brownies con forma de galleta: suaves y algo esponjosas, no muy dulces y eso sí, con un sabor pronunciado a chocolate. Lo mejor es encontrarse esos trozos de chocolate entero, medio blandos y amargos que te manchan los dientes y que al sonreir te hacen ver como un perfecto tonto. Yo no le hecho aún, pero tengo planes para comerlas remojadas en leche fría mientras veo películas romanticonas (como el Diario de Briget Jones que me encanta) o algún especial navideño.



Es mejor usar ingredientes de calidad como un buen chocolate (si es 70% mejor) y mantequilla de verdad (no margarina). Para garantizar el sabor delicioso de las almendras es mejor tostarlas con anterioridad hasta que queden con algo de color, a las mias les faltó unos un poquito más para que desarrollaran todo su color y su sabor. Y ahora a la receta:



Ingredientes:
240 g de chocolate amargo, picado
4 cucharadas de mantequilla sin sal
2/3 taza de harina
1/2 cucharadita de polvo para hornear
1/2 cucharadita de sal
2 huevos grandes
3/4 taza de azúcar
1 cucharadita de extracto de vainilla
2 tabletas de chocolate amargo de 80g c/u (tambien puede ser de leche si no te gusta tan amargo)
Almendras tostadas para decorar

Instrucciones:
Fundir el chocolate junto con la mantequilla en un baño de María suave(sin que el agua borbotee). Dejar enfriar ligeramente y reservar

En un tazón, mezclar la harina, el polvo de hornear y la sal.

En otro tazón, batir los huevos, el azúcar y la vainilla hasta que esté suave y esponjosa. Añadir el chocolate derretido sin dejar de mezclar. Agregar la mezcla de harina hasta que apenas estén combinados. La mezcla quedará un tanto líquida.

Refrigerar la mezcla 15 minutos en el congelador o 30 minutos en el refrigerador. Mientras se enfría la mezcla precalentar el horno a 180 grados centígrados.

En una bandeja de horno enmantequillada (yo utilizo una lámina de silicón Silpat) colocar cucharadas de la mezcla (una cdita. aproximadamente por galleta), agregar trozos de chocolate enteros y almendras tostadas. Hornear hasta que las galletas se vean brillantes y cuarteadas, pero suave en los centros, de 12 a 15 minutos. Dejar enfriar en las bandejas para hornear 10 minutos, transferir a una rejilla para enfriar completamente.

Una vez enfriadas por completo conservar en un recipiente o lata hermética.

Ideales como presenta en estas fiestas, la verdad nada supera a un regalo hecho por nosotros mismos.

Da para 2 docenas aproximadamente

Basadas en una receta de Martha Stewart

12 de diciembre de 2011

Calendario de adviento 2011: Torta Negra de Navidad

Regresa una vez más el Calendario de Adviento de Noema en su maravilloso blog Intercultura y cocina, esta es la tercera vez que participo y me siento feliz de que Noema me permita "asomarme" en su calendario que por demás está buenisimo.



Hoy he querido traer una receta típica que se consume en estas fiestas decembrinas a todo lo largo de mi país, no falta en ninguna mesa navideña en conjunto con las hallacas y el pan de jamón, además suele ofrecerse como regalo a nuestros seres queridos en estas fechas. Se consume en todo el Caribe y Norteamerica y aunque a los Venezolanos nos parezca mentira, no es originaria de aquí, si no de las islas caribeñas, donde el Budín Ingles de frutas se fue transformando en una versión local con la utilización de ingredientes propios como el ron y la caña de azucar.




Como todas las comidas típicas de un lugar, no existe una sola versión de la Torta Negra, cada familia tiene su receta particular a la que se han agregado determinados ingredientes dependiendo de los gustos familiares: melaza, chocolate, frutas confitadas, almendras, etc; sin embargo lo que no debe faltar en ninguna son las frutas maceradas en ron, muchos prefieren guardarlas por 1 año para que las frutas absorban bien el alcohol y se fermenten de manera más pronunciada.

Personalmente me parece que un año de maceración hace que las frutas pierdan su sabor individual y al final todas saben a lo mismo, por eso combino una parte de éstas con una parte de frutas recien maceradas (2 días de maceración) así conservo lo mejor de ambas mezclas: el sabor a licor afrutado, dulce y fuerte con el de las frutas nuevas, cada una con su sabor, color y textura particular.

Aquí dejo mi receta, la que a mi me gusta aunque no sea la receta familiar (si mis padres se enteran me matan lol) la he preparado en versión "mini" y las he decorado con un poco de azúcar impalpable disuelta en unas gotas de limón. No se ve muy negra, pero les aseguro que por dentro lo es y su sabor es inigualable.




Como siempre, utilizar los mejores ingredientes que podamos costearnos nos asegura un buen comienzo, no es garantía de nada, pero no se puede obtener un postre fabuloso si los ingredientes no lo son, así que vamos a la receta

Ingredientes:
1/2 Kg de ciruelas pasas
1/2 Kg de pasitas oscuras
1/4 Kg de pasitas doradas
1/2 Kg de pasas de Corinto
1/2 Kg cerezas marrasquino en almíbar
1/2 Kg de cerezas secas (opcional)
1/2 Kg de orejones (troceados en tamaño de 1/2 cm)
1/4 Kg de cáscaras de naranja confitadas
2 tazas de ron oscuro, más para embeber la torta
1 1/2 tazas de licor de cereza o de vino dulce
1/4 Kg de almendras repeladas (blanqueadas) ligeramente tostadas
1/4 taza de melaza oscura o jarabe de caña, un poca más para colorear la masa
200 g de mantequilla sin sal
2 y 1/2 tazas de azúcar morena (aquí ya nadie sabe lo que es eso, así que utilizo 1,5 tazas de azúcar blanca y 1 taza de papelón molido)
10 huevos
La ralladura de 2 limones
2 cucharaditas de extracto de vainilla
4 tazas de harina de trigo todo uso (no leudante)
4 cucharaditas de polvo para hornear
2 cucharaditas de canela molida

Instrucciones:
1. Combinar las ciruelas pasas, los orejones, la naranja confitada, las pasas y las cerezas con el ron y el licor de cerezas. Guardar en un recipiente de vidrio con tapa y reservar por un año. Regrese en diciembre próximo...

O si es de los que no puede esperar tooodo un año completo, hacer lo siguiente:

1. Al menos 2 días antes de la cocción, combinar las ciruelas pasas, las pasitas, cerezas, cáscara confitada, orejones, el ron y el licor en un frasco de vidrio o plástico resistente. Cubrir bien y agitar de vez en cuando.

2. Cuando se esté listo para hornear, poner las frutas maceradas y las almendras en la licuadora o procesador de alimentos, trabajar por partes. Triturar hasta obtener una pasta áspera, dejando algunos trozos de la fruta intacta (si es de los que gustan las frutas intactas, apartar parte de la maceración y licuar el resto). Añadir un poco de ron o vino si es necesario para aflojar la mezcla en la máquina.

4. Calentar el horno a 180 grados. Preparar tres moldes de 23 cm o cuatro de 20 cm forrando el fondo con papel encerado.

5. En una batidora acremar la mantequilla y el azúcar hasta que quede suave y esponjosa. Mezclar los huevos de uno en uno, y luego la ralladura de limón y la vainilla. Transferir la mezcla a un recipiente grande. En un recipiente aparte, tamizar la harina, el polvo de hornear y la canela. Añadir los ingredientes secos a la mezcla de mantequilla. Agregar la pasta de frutas y 1/4 taza de melaza. La masa debe ser marrón medio-oscuro, si es muy clara, añadir una cucharada o dos de melaza.

6. Dividir la mezcla entre los moldes preparados, las tortas no subirán mucho, así que se puede llenar los moldes casi por completo (2 cm por debajo del borde). Hornear 1 hora o hasta que al insertar un palillo en el centro, éste salga limpio.

7. Mientras que las tortas están aún calientes, barnizar con una brocha de cocina más ron. Cuando las tortas se enfríe por completo, pueden desmoldarse y servirse. Pueden guardarse hasta por 1 mes envueltas en plástico adherente.

Da para 3 o 4 tortas


6 de diciembre de 2011

Tarta de manzana para días de lluvia



Llueve. Ya lo pronosticaba mi gato esta mañana, él sabe cuando va a hacer un buen día, cuando va a llover e incluso presiente las tormentas eléctricas ¿qué cómo sé que él sabe? porque hace lo siguiente: se tiende en el balcón a darse baños de sol vuelta y vuelta como un buen bistec (buen día con sol) se mete en algún rincón mullido y suave como la "Suite Royale" (es decir, la secadora de ropa) cuando va a llover o se dirige agachado, con las patas de 2 cm de alto, hacia el rincón más oscuro, estrecho y pegado al piso que consiga, cuando sabe que habrá tormenta.

Muy pocas veces se equivoca, mas bien la equivocada soy yo, que al ver el rayito de sol esta mañana lo invité (al gato) a la terraza  a darse un baño: "vente Gandalf miiiira que bonitoo, salió el soool". Me miró indiferente y se dio vuelta en la cama para recostarse sobre la almohada mullida y tibia. "Tu te lo pierdes" le respondí y salí corriendo a tomarle fotos a mi tarta de manzana sabiendo en el fondo que el solcito no iba a durar mucho tiempo después de ver la reacción del pitoniso ese.

Pero con lluvia o sin ella, no quería dejar de compartir esta receta, ya es la segunda vez que la preparo (la primera no alcanzó siquiera a posar para las fotos) se trata de una tarta deliciosa, no muy dulce y que produce resultados extraordinarios, me siento orgullosa de mi misma cuando sale algo tan bueno de mi horno y como también ha salido el sol esta mañana, tuve la fortuna de poder hacer algunos fotos medianamente decentes antes de que los nubarrones aparecieran.



¿Qué se necesita? una masa quebrada bien elaborada, una crema de almendras y unas manzanas verdes, firmes y aciditas. La masa y la crema se pueden preparar con varios días de antelación, así si se tiene invitados se puede hornear por 35 minutos y ofrecerla recién hecha, olorosa y tibia mmmmm.

Particularmente me gustan las tartas crujientes más no duras, una buena masa para tarta debe ser crujiente pero debe poder cortarse con cucharilla o tenedor sin que los trozos salgan disparados como perdigones, por eso es importante refrigerar bien la masa antes del horneado, manipularla solo lo necesario y pre-calentar el horno con tiempo. Todo con el fin de evitar que la mantequilla se derrita lentamente dejando una masa dura y grasienta.



Para la masa quebrada:
200 g de harina todo uso
20 g de azúcar
1 pizca de sal
1/2 cdita de vainilla en polvo (opcional)
100 g de mantequilla muy fría cortada en cubitos de 1/2 cm
1 huevo
1 cda. de agua fría

Para la crema de almendras:
100 g de almendras peladas y finamente molidas (yo las muelo con el azúcar en la licuadora)
100 g de mantequilla a temperatura ambiente
100 g de azúcar
2 huevos
1 cdita. de ron

Para el armado:
3 manzanas verdes peladas y descorazonadas.
3 Cdas. de azúcar
1 Cda. de canela en polvo

Instrucciones para la masa quebrada:
En una batidora con el aditamento para mezclar, agregar la harina, azúcar, sal, la vainilla y la mantequilla fría. Procesar a velocidad baja hasta obtener una textura de pan rallado.
Con la batidora andando agregar el huevo y la cucharada de agua. Mezclar hasta que la masa se compacte y ve vuelva una bola.
Retirar de la batidora y envolver en plástico adherente, refrigerar por 30 minutos hasta su uso

Instrucciones para la tarta:
Pre-calentar el horno a 180 grados centígrados.
Sacar la masa del refrigerador y estirarla con un rodillo hasta alcanzar 4 a 5 mm de espesor. Cubrir con la masa una tartera (la mía mide 20x30 cm) recortar los bordes sobrantes con un cuchillo. Perforar el fondo de la tarta con un tenedor (para evitar que se eleve durante el horneado). Refrigerar por 30 minutos ó 10 minutos en el congelador.

Para evitar que la masa se humedezca demasiado yo horneo la masa sola y luego con el relleno. para ello se debe cubrir la masa con papel encerado y llenar de guisantes  o granos crudos (o cualquier otra cosa que haga peso como conchitas de pistachos, moneditas, etc) esto evitará que la masa crezca en el horno. Hornear 10 minutos, retirar el papel con los guisantes y volver a hornear la masa por 5 minutos. Retirar del horno y dejar enfriar levemente.

Mientras tanto preparar la crema de almendras:
Mezclar las almendras molidas con el azúcar y la mantequilla hasta obtener una  pasta homogenea. Añadir los huevos uno a uno y y el ron. Mezclar hasta integrar. (se puede tapar y refrigerar hasta por 5 días)

Una vez enfriada la masa de la tarta, cubrir el fondo de la misma con la crema de almendras, colocar las manzanas peladas y rebanadas y rociar con 3 cucharadas de azúcar mezcladas con 1 cucharada de canela en polvo. Hornear por 35 minutos.

Retirar del horno y servir tibia. (preferiblemente en tardes lluviosas con té o café)

Da para 8 porciones


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