Esta receta se la dedico a Mercedes, quien desde que publiqué el post sobre pequeños consejos para mejorar tus fotos está esperando a que le diga cómo se hacen los canneles.
Confieso que nunca he probado los verdaderos que se producen en Francia (tendré que regresar allí algún día para probar todo lo que no probé en mi primer viaje) sin embargo no pude resistirme a hacerlos luego de leer la descripción de que "son como unas pequeñas creme-brulee, cremosas por dentro, acarameladas por fuera y que además puedes tomarlos con la mano". Es cierto, las palabras correctas pueden llegar a seducirme de tal modo que sencillamente no puedo evitar salir corriendo a probar de qué se trata.
Los canneles son pequeños "bizcochos" húmedos por dentro y dorados por fuera, preparados con una mezcla que se asemeja a la de creppes. Son originarios de la región de Bordeaux y se preparan en pequeños moldes de cobre que por cierto son sumamente costosos y difíciles de conseguir, al menos en mi país.
Aquí está link con la receta original y un paso a paso con fotografías de lo más instructivo.
Yo no conseguí los moldes originales así que utilicé los de silicon, tampoco la cera de abejas ni las almendras amargas (los sustituí por mantequilla derretida y cardamomo respectivamente) algunos puristas dirán que no se obtienen los mismos resultados. No sé si los mios quedaron como se debe, solo puedo decir que quedaron deliciosos, con una textura algo elástica por dentro y dorados por fuera y con un sabor que en efecto recuerda al de la creme-brulee.
Ingredientes:
250 gr de leche entera
25 gr de mantequilla
25 gr de yemas de huevo
15 gr de huevos enteros sin cascarones
125 gr de azúcar
75 gr de harina
8 gr de ron oscuro (yo use ron de naranja)
¼ de vaina de vainilla
ralladura de limón
semillas de cardamomo finamente molidas
mantequilla derretida y azúcar para cubrir los moldes
Calentar la leche, la mantequilla, la vaina de vainilla rebanada y rallada, la ralladura de limón, y las almendras, hasta hervir. Despues dejar reposar la mezcla por 1 hora.
Mezclando muy bien, pero sin batir hasta que haga espuma, juntar las yemas, los huevos enteros, la azúcar y el ron. Añadir la harina y la leche y mezclar bien.
La masa necesita reposar por 24 horas en el refrigerador. Cubrir la mezcla con plástico de envolver directamente sobre la superficie. Al día siguiente cubrir los moldes con mantequilla derretida y espolvorear con azúcar blanca para cubrir la superficie del molde, esto ayudará a que se caramelice el exterior de los canneles.
Llenar los moldes a 3/4 partes de su capacidad con la mezcla.Hornear a 200 oC por 15 minutos o hasta que estén bastante dorados (yo diría que casi quemados)
Y mientras se hornean preparense para ver algo mágico: los canneles de pronto comenzarán a subir como esponjas y rebasarán el borde de los moldes sin perder su forma, luego como un gigante que despierta y vuelve a dormir, volverán a reducirse en tamaño hasta acomodarse placidamente dentro de sus moldes.