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6 de septiembre de 2014

Cake de naranja y semillas de amapola


La receta de hoy la he obtenido del blog The Kitchn, el apartado de gastronomía de una de mis páginas favoritas de todas las que visito a diario: Apartment Therapy.

A diferencia de muchas páginas que conozco, Apartment Therapy es una web de decoración que muestra casas reales de gente verdadera. No son espacios perfectos de revista, son espacios donde la gente vive con sus limitaciones de espacio, de diseño y de presupuesto, y eso los hace verdaderamente auténticos. Ha sido una referencia para mi por muchos años y una verdadera fuente de inspiración (los Home Tours son mis favoritos).

Yo puedo pasar literalmente horas navegando por este tipo de páginas, espero que algún día mi casa se sienta tan acogedora como muchas de las que veo allí, aunque sé que las limitaciones de espacio y presupuesto estarán siempre jugando en contra. Sin mencionar la entropía que hace que todo se desordene en menos tiempo de lo que cuesta ordenarlo.

¿Alguien recuerda cómo se veía mi nido hace un par de años? pues así es como luce ahora después de mucho trabajo:

3 de agosto de 2014

Torta chiffon de naranja-limón



De todos los tipos de pasteles que existen, los de tipo esponja son mis favoritos, llevan poca o ninguna grasa añadida y su altura la obtienen gracias a la incorporación de aire en el batido de los huevos. Algunas veces llevan polvo de hornear como las tipo chiffon, otras solo el aire contenido en las claras de huevo, como el pastel de ángel. Esto produce una miga elástica y ligera que cuando la pruebas es como si comieras nubecitas y no terminas de entender como algo taaan ligero puede saber taaan rico.


19 de junio de 2014

Torta Quesillo Venezolana


En el pasado sorteo una de mis lectoras me sugirió realizar una cosa que parece imposible y que combina dos de las tres preparaciones típicas de cualquier fiesta de cumpleaños que se realice en este país. Se trata de la torta quesillo. También se le conoce como torta de quesillo, torta Victoria o torta imposible, que resulta de una combinación de ambas preparaciones en un solo molde para comer en un solo bocado.

A mi no dejaba de parecerme contradictorio todo el proceso de elaboración porque normalmente un quesillo se hace a fuego bajo en baño de María (eso es un baño de agua a 100 grados centígrados) mientras que una torta por lo general se hace a temperatura alta (180 grados centígrados). Y de pronto pensé ¡Hey! ¡pero si yo vivo en el país de las contradicciones! yo dudo que exista en el planeta gente tan contradictoria como la nuestra, así que por qué habría de extrañarme que a algún paisano se le haya ocurrido semejante cosa ¿mm?

Lo cierto es que la combinación no solo se puede preparar en una sola horneada, si no que el resultado es realmente sorprendente y la verdad es que si ya has realizado quesillo y torta por separado, hacer las dos cosas juntas no tiene mayor ciencia (o al menos eso pensaba yo)

Existen infinidad de recetas y técnicas para realizar esta delicia: que si se hornea el quesillo primero y luego se agrega la mezcla de torta y se lleva de nuevo al horno, que si primero la mezcla de quesillo y luego la de torta, que si primero se vierte la de torta y encima la de quesillo, en fin que hay para todos los gustos y en todos los casos el quesillo siempre se va al fondo y la mezcla de torta se queda en la superficie. Así, al desmoldarla queda el quesillo por arriba con una piscina de caramelo que chorrea lentamente por los lados e impregna con su sabor dulce y amargo al bizcocho que queda abajo ¡delicioso!


Aquí se ven las dos capas, arriba el quesillo, abajo el bizcocho



Yo utilicé la última técnica y la preparé en baño de María. La próxima vez la realizaré con otro método porque me parece que no tiene sentido colocar primero la mezcla de torta si de todas formas el quesillo es mas pesado. Al bizcocho le faltó crecer un poco quizás porque faltó temperatura al horno al hacerla en baño de María (bueno, y también porque se me olvidó añadir el polvo de hornear jejeje)

Aquí dejo la receta por si alguien quiere intentarla. Yo adicionalmente preparé un nido de caramelo para adornarla y darle algo de impacto ¿verdad que se hermosa?


Un baño de caramelo que provoca


Torta quesillo venezolana



Ingredientes para el caramelo: 
1 taza de azucar
2 Cdas. de agua

Ingredientes para el quesillo:
1 lata de leche condensada
la misma cantidad de leche liquida
4 huevos
1 cdita. de vainilla
2 Cdas. de ron (opcional)

Ingredientes para la torta: 
1/2 taza (100g) de margarina
 1 taza de azucar
2 huevos a temperatura ambiente
1 y 1/2 tazas de harina de trigo leudante
1/2 cdita. de polvo de hornear
1/2 taza de leche
1 cdita. de extracto de vainilla
1 Cda. de ron (opcional)

Instrucciones:
pre-calentar el horno a 180 grados centígrados

para el caramelo: 
En una olla pequeña, combinar el azúcar y el agua y llevar a ebullición sin remover (si se cuenta con termómetro de cocina, la temperatura del caramelo debe alcanzar 150 grados centígrados).

Retirar del fuego y sumergir el fondo de la olla en una bandeja con agua para detener la cocción.

Vaciar la preparación en un molde de 18cm (yo utilicé la misma quesillera de siempre). Dejar enfriar a temperatura ambiente.

para el quesillo: 
Combinar todos los ingredientes en la licuadora. Reservar y pasados 10 minutos retirar con una cucharilla toda la espuma que se haya formado en la superficie de la mezcla.

para la torta: 
Cernir la harina con el polvo de hornear.

Añadir el ron y la vainilla a la leche.

Con una batidora de mano, combinar la margarina y el azúcar hasta integrarlos y obtener una mezcla clara y esponjosa.
Añadir los huevos uno a uno mezclando a velocidad baja.

Añadir la harina en tres partes alternando con la leche (harina-leche-harina-leche-harina) no batir demasiado para que la torta no quede dura.

Armar la torta: 
En el molde que ya posee el caramelo añadir la mezcla de torta y sobre ésta y muy lentamente añadir la de quesillo.

Llevar al horno en baño de María por espacio de 1 hora y media o hasta que al insertar un cuchillo en el centro este salga seco.

Retirar del horno y dejar enfriar por completo a temperatura ambiente. Una vez a temperatura ambiente llevar al refrigerador por al menos 3 horas.

Desmoldar sobre un plato y regresar al refrigerador hasta el momento de servir.


Da para 16 porciones (yo puedo sacar hasta el doble)


¿Tienes alguna pregunta sobre este post? deja tu comentario más abajo y trataré de ayudarte.

¡Felíz día!

5 de junio de 2014

Torta de chocolate para cumpleaños y un regalo para ti.


El pasado domingo mi costillo Juan estuvo de cumpleaños y no podía dejarlo pasar sin prepararle algo:

yo: "¿de qué te gustaría la torta para tu cumpleaños miamooor?"
él: "pues de chocolate, con relleno de chocolate y lluvia de chocolate"

¡Claro! no sé ni para qué pregunté si ya sabía la respuesta.

Así que aquí está el resultado, lleva chocolate, cacao, aceite, mantequilla, azúcar...puros ingredientes de lujo considerando que los primeros son caros y los segundos más aún porque no se consiguen en ninguna parte.

En cuanto a su sabor me encantó el bizcocho, húmedo y no muy dulce. La crema solo es para los más chocolateros, untuosa y que se disuelve en la boca con cada bocado y la lluvia de chocolate...bueno, no es de mis favoritas pero ¿a qué "niño" no le encanta?





Aquí dejo la receta y explico cómo hacer la torta sin morir en el intento.

Torta de Chocolate


Ingredientes para el bizcocho:

2 y 1/2 tazas + 1 cucharada (330 g) de harina todo uso
2 y 1/2 (600 g) tazas de azúcar 
1 taza + 1 cucharada (135 g) de cacao en polvo
1 cucharada (15 g) de bicarbonato de sodio
1 y 1/2 cucharaditas (7,5 g) de polvo para hornear
1 cucharadita (8 g) de sal
3 huevos, a temperatura ambiente
1 y 1/2 tazas (360 ml) de leche a temperatura ambiente
1 y 1/2 tazas (360 ml) de café negro, colado y caliente
1/2 taza (120 ml) de aceite vegetal
1 y 1/2 cucharadas (22,5 ml) de extracto de vainilla

Ingredientes para la cubierta:

3 cucharadas (22 gramos) de cacao en polvo
1/2 taza (64 gramos) toddy en polvo
Una pizca de sal
1/4 taza de agua hirviendo
1 taza (2 barras/200 gramos) de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
1 taza (125 gramos) de azúcar en polvo
170 gramos de chocolate semi-dulce, derretido y a temperatura ambiente (yo usé chocolate El Rey)
1-2 cucharadas (15-30 ml) de crema de leche
lluvia de chocolate para adornar los lados

Instrucciones para el bizcocho:

Pre-calentar el horno a 180 grados centígrados.

Enmantequillar y enharinar dos moldes circulares para torta de 20 cm.

En un tazón de la batidora eléctrica, tamizar todos los ingredientes secos, incluyendo el azúcar. Combinar los huevos, la leche, el café, el aceite y la vainilla en otro tazón y batir ligeramente con un tenedor. 


Agregar la mezcla de leche a la mezcla de ingredientes secos y batir durante 2 minutos a velocidad media. Dividir la masa en partes iguales entre los dos moldes preparados (la mezcla quedará bastante líquida).



Hornear durante 20 minutos y rotar los moldes en el horno. Continuar horneando hasta que al introducir un palillo éste salga casi seco (con unas pocas migas) unos 12 minutos más.



Dejar enfriar sobre una rejilla de alambre durante 20 minutos. Desmoldar y dejar enfriar por completo.


Instrucciones para la cubierta de chocolate:

En un tazón mediano, mezcle el cacao, el toddy y la sal.

Añadir el agua hirviendo y mezcle hasta que esté suave. Dejar enfriar.

Con una batidora eléctrica, batir la mantequilla en velocidad media-alta hasta tornarla ligera y esponjosa (1-2 minutos).

Añadir el azúcar en polvo y batir a velocidad baja para combinar.

Encender la batidora a velocidad media alta, batir la mezcla por 2 minutos.

Agregar la mezcla de cacao y batir hasta que se integren.

Agregar el chocolate derretido y batir a velocidad media durante 2 minutos más hasta que esté suave, raspando los lados del tazón con una espátula de goma cuando sea necesario.

Añadir la crema de leche y batir para combinar (si la crema resulta muy blanda refrigerarla por 10 minutos antes de usar)

Ensamblaje:

Con un cuchillo de sierra dividir cada bizcocho en dos discos iguales (yo solo utilicé 3 de los discos, el otro lo envolví en plástico adherente y lo congelé para otro uso)

Alternar capas de bizcocho con la crema de chocolate.

Refrigerar la torta por 30 minutos y cubrir por completo con el resto de la cubierta, alisando los bordes con una espátula o un cuchillo.

Adornar con lluvia de chocolate al gusto.

Refrigerar hasta su consumo. Puede durar refrigerada fácilmente 4 días (eso si no existen chocoadictos en casa)



Fuente: Sweettapolita


Y como no puedo regalar a todo el que me lee un trozo de esta delicia, he decidido obsequiar a alguno de los que aun se acuerdan de pasar por aquí este hermoso molde  con el que podrá hacer su propio bizcocho del sabor que más le guste (lo conseguí caminando por Chacao en una de esas tiendas de artículos de cocina a un precio de 2012, es decir,  irresistible).



Nota importante: a los amigos que me leen desde otros países, lamento decirles que no podrán participar esta vez debido a que la oficina de correos de Venezuela IPOSTEL dejó de hacer envíos al exterior temporalemente debido “al exceso de despacho que han ocasionado el colapso de los Centros de Tratamiento de Ipostel” ¿?. Insólito por decir lo menos. Así que será para la próxima.

Para participar en el sorteo solo haz "me gusta" a la página del facebook usando el siguiente formulario de Rafflecopter o deja tu comentario más abajo diciendo cual es tu torta favorita (no olvides colocar tu correo para poder ubicarte despues del sorteo).  A mi personalmente me encantan los bizcochos de limón o naranja y con muchas semillas como almendras, avellanas o pistachos. .

El sorteo lo hacemos en una semana.  ACTUALIZACIÓN: Los felices ganadores son Hector Cardoze (a traves de Rafflecopter) e Yche Delgado (a través de los mensajes dejados en el post). Felicidades a los suertudos :D


a Rafflecopter giveaway


Ya me pondré en contacto con Hector e Yche para hacerles la entrega.

Feliz día para todos!




24 de octubre de 2013

Torta de zanahoria



No se si a los demás, pero a mi me pasa que a golpe de 4:30 ó 5:00 pm me dan unas ganas locas de comer algo dulce, bueno en realidad yo siempre tengo hambre por lo dulce, pero es a esa hora precisamente en que la necesidad se hace apremiante. Es por eso que intento tener algo en casa para poder satisfacer mis antojos, yo vivo frente a una de las pastelerías más famosas de Caracas y cuando esa gente está horneando... bueno, ¡sálvese quien pueda! porque la verdad lo que dan es ganas de salir espepitado a la pastelería a gastarse una buena cantidad de dinero y olvidarse de las dietas, las calorías y todo eso.

Afortunadamente no huele así de rico a toda hora porque de lo contrario ya estaría arruinada hace tiempo. En vez de ceder a la tentación a diario, prefiero preparar mis propios bizcochos por dos razones fundamentales: a) siempre me puedo servir otra porción adicional gratis y b) con frecuencia me quedan mejor y supongo que tiene que ver con la elección de los ingredientes. De esa forma no solo controlo el proceso de preparación, si no la calidad y cantidad de lo que consumo, además, estoy completamente segura de que mi porción no se cayó al piso y fue recogida por alguien rápidamente para servirla en el plato sin que nadie se diera cuenta (así es, también he sido testigo de eso).

Así que aquí dejo esta receta para matar las ganas de algo dulce a golpe de 5:00pm, en la tranquilidad de mi terraza, rodeada de plantas y con una buena taza de café con leche. Así la vida, por pequeños espacios de tiempo, es a veces exactamente como la  queremos.




Torta de zanahoria

Ingredientes:

Secos:
1 y 2/3 de tazas de harina todo uso
1 cdita. de polvo de hornear
1/2 cdita. de bicarbonato en polvo
1/2 cdita. de sal
1 cdita. de canela molida
1/2 cdita. de jengibre el polvo
1 taza de nueces tostadas y troceadas
1/2 taza de pasitas o ciruelas pasas troceadas

Húmedos:
1 Zanahoria grande rallada
3/4 de taza de aceite vegetal
1 taza de azúcar morena
2 huevos
1 cdita de vainilla
1/3 taza de yogurt natural

Instrucciones:
Pre-calentar el horno a 180 grados centígrados.
Enmantequillar y enharinar un molde para torta de 20 cm.

Cernir la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato la sal, la canela y el jengibre en un recipiente.
Añadir las nueces y las pasitas a la harina y mezclar bien.

En otro recipiente mezclar la zanahoria, el aceite,el azúcar, los huevos, la vainilla y el yogurt, mezclar hasta integrar todo.

Incorporar los ingredientes secos a los húmedos, mezclar con una paleta solo lo necesario para humedecer la mezcla. No Batir! de lo contrario la torta quedará dura.

Llevar la preparación a un molde enharinado. Hornear por 1 hora o hasta que al introducir un palillo éste salga seco
.
Sacar del horno y dejar reposar por espacio de 20 minutos. Desmoldar y dejar enfriar por completo.

Nota: para el glaseado se puede preparar una mezcla con 6 cucharadas de queso crema, 1/2 taza de azúcar pulverizada cernida y 2 cucharadas de jugo de naranja. Mezclar hasta obtener la consistencia deseada.







28 de octubre de 2012

Pastel de Angel y resultado del sorteo

Primero lo primero, y para los que están ansiosos por saber quienes ganaron el sorteo de la semana pasada aquí van los resultados, no sin antes agradecerles sus hermosisimos comentarios, sus acertadas sugerencias y su sinceridad, a veces siento que se me pone la cara roja y aun me sorprende que más de uno siga mis recetas con tanta dedicación a traves de estos 4 años ¡4 años!!. Quisiera tener un regalo grandote para cada uno de Uds, a lo mejor se me ocurre algo un día de estos pero por ahora, aquí están las suertudas de la semana:

La ganadora de los mini-moldes para hornear fue la participante con el comentario No. 12, Angelica Berrios



Y la ganadora de las cazuelitas fue la participante con el comentario No. 32, Reyna quien dice no tener mucha suerte pero esta vez le ha tocado a ella.
Felicidades a ambas, ya nos pondremos en contacto para cuadrar el envío.

Y ahora con la receta del pastel de angel, un clásico de la pastelería estadunidense desde finales del siglo XIX que sorprende por su ligereza y color blanco, no es de extrañar que en su país de origen se le conozca como Angel Food Cake o comida de los angeles, y es que meterse un trozo de este bizcocho en la boca es como comerse una nubecita esponjosa, suave y ligera.

De Homemade

Esta torta es de tipo esponja en la que el efecto leudante lo realiza el aire contenido en las burbujas de las claras batidas (no lleva polvo de hornear, ni bicarbonato) por no llevar mantequilla ni yemas es sumamente ligero e ideal para los que están cuidando su peso o se encuentran en un régimen especial bajo en colesterol; sin embargo yo utilicé las yemas y la mantequilla que me ahorré en el pastel para realizar el "Lemon Curd" que ya había usado en otra receta y al que agregué un poco de queso crema, así que para mi no hubo ahorro calórico esta vez jajaja

De Homemade
De Homemade
La técnica es fundamental para que este pastel no se desplome: las claras deben estar batidas firmes (debe hacer picos firmes sin llegar a parecer espuma de lavadora) para sostener el peso de la harina, el molde no debe engrasarse ya que la mezcla debe sujetarse a las paredes para ayudarla a crecer y debe voltearse apenas sale del horno (en su molde) para que al enfriar mantenga la altura necesaria, en fin, se trata de la eterna lucha contra la gravedad (las que tienen más de 40 sabrán a lo que me refiero)

Pastel de Angel
Ingredientes:
1/2 taza de harina todo uso
la ralladura de 1/2 limón
6 claras de huevo a temperatura ambiente
1 pizca de sal
1/2 cdita. de cremor tártaro*
1 taza de azúcar glass (extrafino)


*el cremor tártaro es un estabilizante para las claras de huevo, ayuda a mantenerlas firmes


Instrucciones:
Pre-calentar el horno a 170 grados centígrados

Cernir la harina y anadir la ralladura de limón. Reservar

Poner las claras de huevo, la sal y el cremor tártaro en un tazón grande y batir hasta que se formen picos duros pero de aspecto húmedo. Poco a poco, añadir el azúcar extrafino, una cucharada a la vez, y continuar batiendo por 1 a 2 minutos.

Añadir poco a poco la harina cernida con una cuchara de metal y con movimientos envolventes integrar en la mezcla de merengue (importante no batir muy fuerte para que la mezcla no pierda aire).

Verter la mezcla en un molde de aro de 20 cm (8-pulgadas)  de diámetro (sin engrasar). Hornear hasta que el pastel haya crecido, se torne dorado y al introducir un palillo salga seco, de 40 a 50 minutos.

De inmediato voltear el molde boca abajo sobre sus patitas o sobre una rejilla y dejar enfriar por completo.

Servir con compota de frutas, o como yo en este caso con curd de limón y queso crema

Da para 8 porciones

De Homemade

9 de septiembre de 2012

Coffeecake de nueces y chocolate


Hoy al fin me he sentado en el computador, esto de renovar el apartamento consume mas tiempo, esfuerzo y dinero de lo que esperaba. He tratado desesperadamente de que las cosas avancen más rápido pero lo cierto es que damos tres pasos hacia adelante y dos pasos hacia atrás (aquí podría hacer una lista interminable de traspiés y contratiempos pero no quiero aburrir a nadie con tanto fastidio). En resumen estoy cansada, molesta y frustrada sabiendo que lo que debería ser mi casa se parece más bien a un campo de batalla, que no consigo mano de obra calificada, que no nos alcanza el dinero para más nada y que mis planes de mudanza se ven cada día mas lejanos.


Algunos dirán que soy impaciente pero cualquiera se deprime tan solo con ver cosas  como está:



Por eso hoy me he tomado el día y he vuelto a la cocina a preparar mis bizcochos a ver si dejo de pensar tanto en eso y me ocupo en otra cosa. Cocinar me relaja, pero tomar fotos lo hace aun más, la fotografía me transporta a otro lugar y me hace sentir bien aunque el resultado no sea nada de otro mundo.


Y ahora a la receta: esta vez traigo un clásico coffeecake con nueces y chocolate, nada de cremas con mantequilla ni adornos con masa flexible, solo el sabor del chocolate amargo y el crujir las nueces tostadas sostenidas por un bizcocho ligero de color dorado. La superficie es tosca y se parece más bien la de Marte: llena de rocas, piedras y arena.




Y para los que no lo saben este bizcocho se llama así porque se acompaña usualmente con el café del desayuno o de la tarde y no porque entre sus ingredientes lleve café (aunque podría llevarlo si así se desea). No pude dejar de sonreír al ver que alguien se quejaba señalando "pero ¿dónde está el café en esta receta?".

 Esta receta lleva buttermilk, pero como aquí eso no existe y me mirarían feo (nuevamente) si intento pedirlo en el supermercado, lo sustituyo por leche con vinagre que es "equivalente" y da muy buenos resultados.

Ingredientes:
1 taza de leche
1 Cda. de vinagre blanco
250 g (2 tazas)de harina todo uso
1 Cdita. de polvo de hornear
1/2 cdita. de bicarbonato
1/2 cdita. de sal
90 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
200 g (1 taza) de azúcar blanca
2 huevos a temperatura ambiente
1 Cda. de escencia de vainilla

 Para el streusel:
1 taza de nueces tostadas y troceadas
1 taza de chispas de chocolate amargo
1/4 de taza de azúcar blanca

Instrucciones:
Pre-calentar el horno a 180 grados centígrados. Enmantequillar y enharinar un molde de aro de 23 cm

Para el streusel:
Mezclar en un recipiente las nueces tostadas, las chispas de chocolate y el azúcar. Reservar hasta su uso.

Para el coffeecake:
Añadir el vinagre a la taza de leche y dejar reposar hasta su uso.

Cernir la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato y la sal. Reservar

En una batidora acremar la mantequilla y el azúcar hasta que la mezcla aclare y se torne esponjosa (2 minutos aproximadamente)

Añadir los huevos e integrar bien a la mezcla.Incorporar la vainilla

A baja velocidad agregar la harina cernida en tres parte alternando con la leche.

Colocar la mitad de la mezcla en un recipiente de aro. Añadir la mitad del streusel, agregar el resto de la mezcla y cubrir la superficie con la otra mitad del streusel.

Hornear de 40 a 45 minutos o hasta que al insertar un palillo ésta salga limpio.

Dejar enfriar al menos 20 minutos antes de desmoldar.





12 de diciembre de 2011

Calendario de adviento 2011: Torta Negra de Navidad

Regresa una vez más el Calendario de Adviento de Noema en su maravilloso blog Intercultura y cocina, esta es la tercera vez que participo y me siento feliz de que Noema me permita "asomarme" en su calendario que por demás está buenisimo.



Hoy he querido traer una receta típica que se consume en estas fiestas decembrinas a todo lo largo de mi país, no falta en ninguna mesa navideña en conjunto con las hallacas y el pan de jamón, además suele ofrecerse como regalo a nuestros seres queridos en estas fechas. Se consume en todo el Caribe y Norteamerica y aunque a los Venezolanos nos parezca mentira, no es originaria de aquí, si no de las islas caribeñas, donde el Budín Ingles de frutas se fue transformando en una versión local con la utilización de ingredientes propios como el ron y la caña de azucar.




Como todas las comidas típicas de un lugar, no existe una sola versión de la Torta Negra, cada familia tiene su receta particular a la que se han agregado determinados ingredientes dependiendo de los gustos familiares: melaza, chocolate, frutas confitadas, almendras, etc; sin embargo lo que no debe faltar en ninguna son las frutas maceradas en ron, muchos prefieren guardarlas por 1 año para que las frutas absorban bien el alcohol y se fermenten de manera más pronunciada.

Personalmente me parece que un año de maceración hace que las frutas pierdan su sabor individual y al final todas saben a lo mismo, por eso combino una parte de éstas con una parte de frutas recien maceradas (2 días de maceración) así conservo lo mejor de ambas mezclas: el sabor a licor afrutado, dulce y fuerte con el de las frutas nuevas, cada una con su sabor, color y textura particular.

Aquí dejo mi receta, la que a mi me gusta aunque no sea la receta familiar (si mis padres se enteran me matan lol) la he preparado en versión "mini" y las he decorado con un poco de azúcar impalpable disuelta en unas gotas de limón. No se ve muy negra, pero les aseguro que por dentro lo es y su sabor es inigualable.




Como siempre, utilizar los mejores ingredientes que podamos costearnos nos asegura un buen comienzo, no es garantía de nada, pero no se puede obtener un postre fabuloso si los ingredientes no lo son, así que vamos a la receta

Ingredientes:
1/2 Kg de ciruelas pasas
1/2 Kg de pasitas oscuras
1/4 Kg de pasitas doradas
1/2 Kg de pasas de Corinto
1/2 Kg cerezas marrasquino en almíbar
1/2 Kg de cerezas secas (opcional)
1/2 Kg de orejones (troceados en tamaño de 1/2 cm)
1/4 Kg de cáscaras de naranja confitadas
2 tazas de ron oscuro, más para embeber la torta
1 1/2 tazas de licor de cereza o de vino dulce
1/4 Kg de almendras repeladas (blanqueadas) ligeramente tostadas
1/4 taza de melaza oscura o jarabe de caña, un poca más para colorear la masa
200 g de mantequilla sin sal
2 y 1/2 tazas de azúcar morena (aquí ya nadie sabe lo que es eso, así que utilizo 1,5 tazas de azúcar blanca y 1 taza de papelón molido)
10 huevos
La ralladura de 2 limones
2 cucharaditas de extracto de vainilla
4 tazas de harina de trigo todo uso (no leudante)
4 cucharaditas de polvo para hornear
2 cucharaditas de canela molida

Instrucciones:
1. Combinar las ciruelas pasas, los orejones, la naranja confitada, las pasas y las cerezas con el ron y el licor de cerezas. Guardar en un recipiente de vidrio con tapa y reservar por un año. Regrese en diciembre próximo...

O si es de los que no puede esperar tooodo un año completo, hacer lo siguiente:

1. Al menos 2 días antes de la cocción, combinar las ciruelas pasas, las pasitas, cerezas, cáscara confitada, orejones, el ron y el licor en un frasco de vidrio o plástico resistente. Cubrir bien y agitar de vez en cuando.

2. Cuando se esté listo para hornear, poner las frutas maceradas y las almendras en la licuadora o procesador de alimentos, trabajar por partes. Triturar hasta obtener una pasta áspera, dejando algunos trozos de la fruta intacta (si es de los que gustan las frutas intactas, apartar parte de la maceración y licuar el resto). Añadir un poco de ron o vino si es necesario para aflojar la mezcla en la máquina.

4. Calentar el horno a 180 grados. Preparar tres moldes de 23 cm o cuatro de 20 cm forrando el fondo con papel encerado.

5. En una batidora acremar la mantequilla y el azúcar hasta que quede suave y esponjosa. Mezclar los huevos de uno en uno, y luego la ralladura de limón y la vainilla. Transferir la mezcla a un recipiente grande. En un recipiente aparte, tamizar la harina, el polvo de hornear y la canela. Añadir los ingredientes secos a la mezcla de mantequilla. Agregar la pasta de frutas y 1/4 taza de melaza. La masa debe ser marrón medio-oscuro, si es muy clara, añadir una cucharada o dos de melaza.

6. Dividir la mezcla entre los moldes preparados, las tortas no subirán mucho, así que se puede llenar los moldes casi por completo (2 cm por debajo del borde). Hornear 1 hora o hasta que al insertar un palillo en el centro, éste salga limpio.

7. Mientras que las tortas están aún calientes, barnizar con una brocha de cocina más ron. Cuando las tortas se enfríe por completo, pueden desmoldarse y servirse. Pueden guardarse hasta por 1 mes envueltas en plástico adherente.

Da para 3 o 4 tortas


18 de octubre de 2011

Pumpkin madeleines o Maigualidas de auyama



El clima está cambiando, y aunque en el trópico no tenemos 4 estaciones, si que vemos cómo los días se acortan y las tardes se refrescan (aquí pasar de 30oC en promedio a 25oC es un verdadero refrescamiento) está lloviendo a diario en las tardes, una lluvia fuerte y corta hace que se desprenda el olor a tierra mojada y que una brisa sabrosita entre por la ventana. Luego el cielo se despeja y las nubes se abren dando paso a un cielo azul claro y limpido, afuera se oyen sirenas y cornetas, es lo que ocurre en Caracas apenas caen cuatro gotas de agua: embotellamientos, tráfico insoportable, accidentes y más de un conductor frustrado al saber que hoy, como casi todos los días, tardará más de dos horas en llegar a su casa.

El tráfico en Caracas es terrible, sobre todo cuando ha llovido

Sin embargo no puedo evitar sentirme agradecida por la lluvia, me encanta cómo el Avila se torna tan verde que parece casi azul y su vegetación frondosa parece invadir todos sus caminos. Estos son los días en que me provoca sentarme en la terraza (es decir el balcón) mirar cómo cambia el paisaje y comer "Maigualidas" con café.

Así se ve El Ávila  justo cuando ha escampado

Ya había comentado anteriormente el origen de las madeleines, esos pequeños bizcochos con forma de almejas, esponjosos y que llevan mucha mantequilla. También dije en esa oportunidad que yo les llamaría Maigualidas en honor a mi amigo Jona. Las de hoy son de calabaza (aquí le decimos auyama) con especias y puedo decir categoricamente que son las mejores que he preparado hasta ahora.

De Homemade

Para hacerlas se requiere puré de calabaza, en algunos países se consigue enlatada pero aquí a nadie se le ocurriría enlatar semejante cosa, yo suelo hornear un trozo de 1/2 kilo envuelta en papel de aluminio por espacio de una hora, hago un puré con la pulpa y luego la llevo al fuego en una olla para evaporar la mayor cantidad posible del abundante líquido que contiene. El puré debe quedar como el de papa y luego puede aderezarse y consumirse como puré o guardarse y utilizarse luego para otras preparaciones como sopas, tartas, bizcochos como este o en las Maigualidas que hoy muestro.

De Homemade

Tienen un intenso color dorado y el aroma que desprenden es simplemente irresistible.

Para la mezcla de especias:
1 cdita de canela en polvo
1 cdita. de jengibre en polvo
1/8 cdita. de clavo en polvo
1/8 cdita. de nuez moscada rallada


Ingredientes:
1 taza + 2 Cdas. de harina todo uso
1/2 cdita. de polvo de hornear
1 pizca de sal
3/4 de cdita. de mezcla de especias
2/3 de taza de mantequilla
3 Cdas. de puré de calabaza
1/2 taza de azúcar blanca
3 Cdas. de azúcar moreno (o papelón en polvo si vives en Venezuela)
1 Cda. de melaza (o miel)
4 huevos

 Instrucciones:
Pre-calentar el horno a 200 oC.Enmantequillar un molde de madeleines y reservar en el congelador.

Cernir juntos la harina, el polvo de hornear, la mezcla de especias y la sal. Reservar

Fundir la mantequilla y añadir los dos tipos de azucar, el puré de calabaza, la melaza y los huevos. Mezclar con un batidor de alambre hasta integrar. ¡Ciudado! no sobre batir la mezcla para evitar que queden duros.

Incorporar la mezcla de harina a la de mantequilla de un solo golpe, mezclar los ingredientes hasta integrarlos bien.

Vaciar la preparación en los moldes y hornear hasta que los bizcochos desarrollen una protuberancia y se doren ligeramente por los bordes (10 a 12 minutos), no abrir la puerta durante la cocción.

Nota: si se utiliza un molde diferente el tiempo de cocción puede variar, estarán listos los bizcochos si al introducirles un palillo éste sale seco.

Da para 24 Maigualidas grandes

De Homemade

6 de octubre de 2011

Sand Torte o torta de arena



Es cierto que llevo tieeempo sin publicar nada por aquí, estaba furiosa por no tener nunca agua. Un ratico en la mañana, otro al mediodía y otro en la noche ¡por Dios! así no hay quien viva!! y mucho menos quien cocine y menos aún, quien se dedique a la pastelería que mira cómo ensucia.

Solo cuatro meses después que empezó esta pesadilla un plomero que vino al edificio a arreglar otra cosa le propuso a la señora que lo contrató que lo dejara revisar el filtro que se coloca en el medidor de la calle, el bendito medidor estaba lleno de tierra y de escombros y por eso no entraba suficiente caudal al edificio ¿que tal? y yo me pregunto: ¿¿es que Hidrocapital no pudo enviar a nadie a revisar eso?? ¿en cuatro meses?? ¿ni si quiera después que toodo el mundo lo reportó infinidad, millones de veces?? GRRRRR

Una vez solucionado el problema del agua (a medias porque la siguen racionando 3 veces a la semana, pero vamos que no son todos días como hasta hace poco) he vuelto una que otra vez a la cocina a preparar mis bizcochos, el de hoy se llama sand torte y lo extraje del libro de Osvaldo Gross "Pastelería Base". Se trata de un bizcocho con acabado perfecto, una textura arenosa (de ahí su nombre) y un intenso sabor a limón que provoca comerlo a cualquier hora, sobre todo cuando no hay agua pero sí hambre y no se desea ensuciar más de lo necesario.






Aquí dejo la receta, especialmente para mi amiga Chela, quien estuvo de visita en mi casa y al parecer le gustó mucho.


Nota: si no le gusta la textura arenosa que produce la maizina, simplemente sustitúyala por la misma cantidad de harina no leudante.

Ingredientes:
220 g de mantequilla a temperatura ambiente
220 g de azúcar blanca
ralladura de 1 limón
4 huevos
200 g de harina de trigo no leudante
100 g de maizina o almidón de maíz
10 g de polvo de hornear
el jugo de 1 limón grande
1 pizca de sal

Glaseado:
el jugo de 2 limones
3 cdas. de azúcar
3 cdas. de ron o coñac

Instrucciones:
Pre-calentar el horno a 170 grados centígrados.

Batir la mantequilla con la batidora eléctrica hasta que blanquee y se torne esponjosa, agregar el azúcar y la ralladura de limón.

Batir suavemente lo huevos, incorporarlos en forma de hilo a la mantequilla sin dejar de batir.

Tamizar la harina, la maizina, la sal y el polvo de hornear. Agregarlos a la mezcla alternando con el jugo de limón. Homogeneizar.

Colocar en un molde de 22 cm de diámetro con tubo central, enmantequillado y enharinado.

Hornear de 35 a 40 minutos o hasta que al insertar un palillo en el medio éste salga seco. Dejar enfriar por 10 a 15 minutos antes de desmoldar.

Instrucciones para el glaseado:
Mezclar los ingredientes y tamizar, si resulta muy espeso agregar un poco de agua caliente. Pincelar la torta cuando aun esté tibia. Dejar enfriar por completo.

Da para 10 raciones.

15 de agosto de 2011

Cumpleaños de caramelo



Confieso que he estado intentando hacer esta entrada desde hace al menos 2 semanas. Las cosas a veces se complican y el universo entero parece estar en contra: el tiempo no alcanza, los días se hacen cortos, el agua no llega (al menos donde yo vivo), la mantequilla escasea y hasta el coco que compré estaba rancio y tuve que reprogramar la horneada teniendo todo el mise en place en su sitio.

Pero esta era una receta que tenía que probar, ha estado mi lista de pendientes desde hace más de dos meses y cada semana volvía a ella como el que ve un catalogo de turismo donde ofrecen viajes al trópico y suspira mientras piensa "..algún día, algún día..". Se trata de un pequeño bizcocho de caramelo, de color dorado como el sol de la tarde y de sabor dulce y a la vez ligeramente amargo, también  recuerda al coco sin estar presente la textura y al limón, realmente encantador.





Preparé el bizcocho con varios días de antelación y solo días después del cumpleaños pude decorarlo con una crema de mantequilla aromatizada con caramelo y café. La crema es completamente opcional, solo la quería como una excusa para hacer otra torta de cumpleaños para mi gato en su 11er año de vida  (que en realidad debe pensar que estoy loca si espero celebrar su cumpleaños con algo diferente al pollo hervido o la carne roja) con algo que me recordara los colores de su pelaje y porqué no, también lo amargo de su carácter.


Aquí se lo ve como un santo pero no se dejen engañar, en verdad es un verdadero bicho malo (con los demás, conmigo es un caramelito)

Y para no dar más vueltas, vamos a la receta:

Para la salsa de caramelo:
1/2 taza de azúcar
1/2 taza de crema de leche
3/4 de taza de leche de coco (puede comprarse en establecimientos o prepararse en casa)
1 y 1/2 cdas. de jugo de limón o lima

Para el bizcocho:
3 tazas de harina todo uso
1 cdita. de polvo de hornear
1/2 cdita. de bicarbonato
1 cdita. de sal
1 1/4 de taza de mantequilla sin sal (2 barras ó 200 gr) cortada en cubos a temperatura ambiente
2 tazas de azúcar
4 huevos
1 cdita. de extracto de vainilla
1/2 receta de salsa de caramelo

Para la crema de mantequilla:
1/2 taza (1 barra ó 100 g) de mantequilla sin sal
2 cdas. de ron
2 y 1/3 de tazas de azúcar glass
1/2 receta de salsa de caramelo
3 cdas. de café expreso a temperatura ambiente.

Instrucciones para la salsa de caramelo:
En una olla mediana llevar el azúcar al fuego hasta fundir. Cuando el azúcar comience a tomar un color dorado oscuro, sin llegar a quemarse, retirar del fuego y con cuidado añadir lentamente la crema de leche sin dejar de revolver (no preocuparse si se torna granulosa la mezcla).

Devolver la olla al fuego y revolver hasta integrar completamente (2 minutos aproximadamente). Transferir la mezcla a un recipiente refractario, agregar la leche de coco y el jugo de limón. Mezclar hasta integrar, separar en dos partes iguales y reservar.


Instrucciones para el bizcocho:
Pre-calentar el horno a 180 grados centígrados.

Cernir la harina, la sal, el polvo de hornear y el bicarbonato. Reservar

Con la ayuda de una batidora eléctrica batir la mantequilla y el azúcar hasta integrar. La mezcla debe quedar esponjosa y pálida.

Agregar los huevos uno a uno, integrando bien después de cada adición. Limpiar las paredes del recipiente con la ayuda de una paleta de goma de vez en cuando para ayudar a mantener la mezcla homogénea. Añadir la vainilla e integrar.

Añadir la harina en tres partes alternando con la salsa de caramelo, comenzando y terminando con la harina. Mezclar hasta integrar bien.

Verter la mezcla en el molde preparado (yo utilicé tres moldes de silicona de 15 cm de diámetro) y hornear por 30 a 35 minutos o hasta que al insertar un palillo en el medio éste salga limpio. Dejar enfriar al menos 15 minutos antes de desmoldar.

Instrucciones para la crema de mantequilla:
Batir la mantequilla, el azúcar glass, el ron y 1/2 receta de salsa de caramelo con una batidora eléctrica hasta que se torne brillante y suave. Decorar y dejar enfriar un poco para que la mantequilla no se derrita (en especial si hace calor).

Da para esta tortita y 12 mini cupcakes

Fuente: The Art of Being Perfect




10 de junio de 2011

Banana Bread...o qué hacer con bananas suicidas



Este es uno de los mejores banana bread que he tenido oportunidad de probar ¡y vaya si he probado unos cuantos!. Esta receta es primera vez que la preparo y eso porque sobraron unas cuantas bananas (o cambures como decimos aquí) en casa somos pocos: El gato, Juan y yo (nótese que nombré primero al gato, eso da una idea de cómo es la escala social en esta casa) y cuando compramos frutas y vegetales normalmente suele ser en poca cantidad, esta vez compré muchas más bananas de las suelo comprar normalmente, unas 7 u 8 así que me sobraron 4 (por favor nada de burlas que yo como muy poquito y el gato ni muerto se comería una fruta) y rápidamente con este clima tropical pasaron de estar en su punto a estar casi perdidas.


Lo malo de las bananas es que, aunque suelo comprarlas un poco pintonas para no perderlas tan rápido, a todas les da por madurarse el mismo día. Desde ese momento tengo escasas 48 horas para comerlas TODAS y si se me ocurre esperar un día más comenzarán a suicidarse en masa. Las he conseguido a todas tiradas y espachurradas en el piso de la cocina después de soltarse del gancho donde las guindo (esta vez moví el gancho y ya no cayeron en el piso, ahora estaban sobre la mesa de la cocina). Las bananas que requiere esta receta son precisamente aquellas suicidas que habiendo pasado su punto de máximo dulzor, prefieren morir tirándose al vacío.

Y para no perder la costumbre, he modificado un poco la receta añadiéndole un ingrediente secreto: sarrapia



Mucho se ha hablado en blogs de cocina sobre la sarrapia o haba tonka, y a pesar de ser un árbol autóctono de Venezuela (es el árbol emblemático del Edo. Bolívar) Brazil y Guayana aquí en Caracas pocos saben qué cosa es. Yo tuve que caminar por todo Chacao hasta conseguir las semillas (que son las que se utilizan en gastronomía y cosmética) a un precio sorprendente: 350BsF/Kg algo así como 81 dolares el kilo!!!, afortunadamente me vendieron unas pocas (como 50g nada más) que estoy tratando de economizar.

La sarrapia no tiene una pinta muy agradable, parecen cucarachas secas sin patas, pero tiene un olor que me recuerda a la madera y a la vainilla verdadera, un olor salvaje y profundo como deben oler las selvas tropicales de donde proviene. Es difícil de explicar cómo huelen las cosas, así que si tienen oportunidad no dejen de probarla, se usa como la nuez moscada: rallada y es ideal para aromatizar cremas, chocolate y pasteles.




Y aunque pienso que las bananas suicidas con ese aroma intenso que desprenden tapan un poco el aroma de la nuez moscada y la sarrapia, creo que es precisamente esa combinación de especias lo que le da este bizcocho ese "no-se-que" haciendo de él algo realmente inolvidable.

Nota: la nuez moscada y la sarrapia le dan un aroma particular a este bizcocho, pero si no se tienen a mano se puede sustituir por canela y vainilla al gusto.

Ingredientes:
6 cucharadas. (75 g) de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
1 taza de azúcar
2 o 3 bananas muy muy maduras hechas puré (Aproximadamente 1 1/2 tazas)
3 huevos, ligeramente batidos
1/2 taza de buttermilk (se puede sustituir por yogurt o añadiendo 2 cdas de vinagre a 1/2 taza de leche dejándola reposar 5 minutos)
2 tazas de harina todo uso
1/2 cdta. bicarbonato de sodio
1 cdta. polvo de hornear
1/4 cdta. nuez moscada recién rallada
1/2 cdta. de sarrapia
1/2 cdta. sal
3/4 taza de nueces picadas

Indicaciones:
Precalentar el horno a 180 ° C. Engrasar y enharinar ligeramente un molde rectangular para pan de 9 x 5 pulgadas.

En el cuenco de una batidora eléctrica provista con el batidor plano, batir la mantequilla y el azúcar a velocidad media hasta que esté cremosa, aproximadamente 1 minuto. Añadir las bananas y los huevos y batir hasta que quede suave. Agregue la leche (o el yogurt) y batir hasta que se mezclen.

En un tazón, tamizar la harina, el bicarbonato de sodio, polvo de hornear y la sal. Añadir la nuez moscada, la sarrapia y las nueces. Añadir la mezcla de harina a la mezcla líquida y batir solo hasta que se integren, la mezcla debe ser grumosa (Ojo no sobre mezclar porque el bizcocho quedará duro).

Vierta la mezcla en el molde preparado hasta alcanzar los 2/3 de su capacidad. Hornear hasta que el bizcocho se oscurezca y se torne dorado o hasta que al insertar un cuchillo éste salga limpio, de 55 a 60 minutos. Dejar enfriar 5 minutos antes de desmoldar, dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Consejo de almacenamiento: Envolver el bizcocho en plástico adherente y guardar toda la noche a temperatura ambiente o en el refrigerador hasta por 5 días.

Da para 1 banana bread grande o 2 pequeños

Fuente: Williams-sonoma

6 de junio de 2011

Una torta de celebración....o cómo acabar con mi paciencia

Reconozco que soy torpe, muy torpe a la hora de hacer decorar pasteles, una cosa es lo que imagino en mi cabeza y otra muy diferente es lo que termina siendo. Y una de las cosas más frustrantes y que me hacen pensar "esta será la última vez en mi vida" es precisamente hacer los pequeños detalles de la decoración.

La semana pasada, como todas las primeras semanas de junio se amontonaron los cumpleaños de muchos familiares y seres queridos, este fin de semana entre otras cosas inventé llevar una torta decorada para una de esas celebraciones. Yo quería hacer algo sencillo, elegante y que tuviera una hermosa flor, una torta con el borde bien definido en ángulo recto y con una cinta alrededor de la base. Algo parecido a estas que vi en el blog de My Sweet and Soucy y que por cierto me encanta:






Sin embargo, después de buscar infinidad de recetas, bajar vídeos en YouTube y consultar en Internet preparé un bizcocho de limón (que tuve que hacer en dos tandas y que terminaron quemandose por fuera y medio crudos por dentro) rellenos con una ganache de chocolate blanco (que debí haber aromatizado con limón o parchita porque luego recordé que no me gusta mucho el chocolate blanco, que de paso no es chocolate nada y deja esa sensación grasosa en la boca) y una cubierta de azúcar que de pronto se cuarteó y se secó por fuera.


Pero lo más cumbre fue elaborar la flor de adorno: estuve tres días intentando modelarla con diferentes tipos de cubierta y pastas de goma pero las desgraciadas amanecían o muy blandas o muy duras o simplemente con los pétalos en el piso. Mi flor debía parecerse a esto, tampoco era una flor de otro mundo. Pero como los ingenieros estamos para ingeniarnosla al final del último día mi torta terminó siendo esto:



Nada mal ¿cierto? lo bueno de que Uds. estén allá (en la web) y no a mi lado, es que si estuvieran aquí podrían apreciar que la bendita flor no es de azúcar comestible, es de tela y tuve que salir a comprarla en El Tijerazo luego de que se me pasara la rabieta al ver que las flores que había hecho no servían para nada. ¿Y ven la cinta de colores? es de papel y tuve que ponérsela luego de que algunas partes comenzaran a cuartearse y eso sin mencionar que el ganache de chocolate blanco empezó por otro lado a asomar entre la cubierta como si quisiera salir corriendo.

Afortunadamente el restaurante donde hicimos la celebración se encontraba medio en penumbras y para el momento de servir la torta ya todos estaban más prendidos que arbolito de navidad. Así que comimos torta felices, eso sí, luego de sacar rápidamente la flor de tela que comenzó a incendiarse cuando prendieron la vela para cantar cumpleaños.

Nota mental: mi próximo curso será de repostería, de lo contrario creo que me va a dar algo.

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