10 de julio de 2015

¿Es un waffle?¿es un golfeado? Nooo es un gwalffleado (o algo así)


Yo siempre ando con una libreta de apuntes para todos lados, hago listas de todo tipo, anoto ideas interesantes (y no tanto) diseño postres imaginarios e imposibles, clasifico los ingredientes por colores, planifico series fotográficas, invento nombres de establecimientos curiosos y eslogan para esas empresas imaginarias...

En estos días conseguí una de mis libretas antiguas y encontré unas anotaciones que llamaron mi atención, una de ellas era "otros usos para la masa de golfeado". En ella estaba la idea de hacer El golfeado gigante que siempre has querido...pero no sabías que existía que ya publiqué anteriormente y tambien la receta que traigo hoy ¿que pasaría si la masa de golfeado la meto en una wafflera? dice la libretita. Bueno, hoy podrán saber lo que ocurre.


Y es que la masa de golfeado es deliciosa por si misma. Es dulce, suave y tiene ese sabor a anís que nos traslada directamente a nuestra infancia, a esos paseos al Junquito (cuando era fresco y bonito) y la parada obligada, un poco antes del pueblo, para comprar aquellos panes enrollados tibios, chorreantes y pegajosos de papelón y con un buen trozo de queso de mano encima.

Vean que lindura ¡parecen unas ruedas de tractor!

El golfeado es una de esas cosas que afortunadamente no está desapareciendo de la dulcería criolla (como los aliados o los almidoncitos). Su popularidad es tal que no es difícil conseguir varias franquicias y panaderías que se han dedicado con mucho o poco éxito a su elaboración, principalmente en la zona central del país. En algunas escuelas de panadería es común dictar cursos exclusivos de esta especialidad para deleite de los mas golosos aficionados.

Yo he querido ir un poco más allá, y como tengo una debilidad enorme por los waffles (o gofres) y un cariño especial por los golfeados, pues pensé que esta podría ser una buena idea mas allá de tenerla olvidada en una libreta vieja ¡y vaya si lo fue! solo tienen que mirar esto de cerca para que vean a lo que me refiero:


La masa no es difícil de hacer, se prepara con método directo combinando todos los ingredientes, dejándola levar hasta que duplique su tamaño. Yo la he guardado en la nevera toda la noche para preparar los gwalffleados en la mañana. Vean el paso a paso:


Al siguiente día la masa se separa en porciones, se aplanan un poco y se llevan a la plancha de waffles precalentada. Dos minutos después he obtenido los gwalffleados más hermosos y dorados que podría desear en la vida. Algunos los rocié con azúcar y otros con papelón granulado antes de cerrar la plancha. Los azucares se caramelizan y aportan un color dorado claro (con azúcar común) o dorado oscuro (al añadir papelón). Estos últimos con sabor un poco amargo y a caña de azúcar que me encantó.

El papelón se carameliza y deja esta corteza crujiente, dorada y brillante

La textura es como la de una arepa andina de trigo, pero dulces y anisados. Son suaves por dentro y tostados por fuera. Nosotros abrimos algunos por la mitad y los rellenamos con jamón y queso, como si de una arepa se tratara; tambien los comimos solos para observar su textura, pero lo mejor ha sido comerlos con un almíbar espeso de papelón ¿se imaginan llenar cada cavidad de esta cosa con melao de papelón y queso? es el sueño de cualquier amante de los golfeados, pero tambien están ricos con jarabe de maple, con miel y hasta con mermelada y queso crema (sip, los probamos de todas formas que nos fue posible).

No hay límite para la cantidad de melao de papelón

Papelón y azúcar glass: lo mejor del golfeado y de los waffles

Lo bueno es que si se dividen por la mitad (como las arepas) puedes untar el lado interno con cualquier cosa que te guste (mantequilla, queso crema, etc.) colocar jamón, queso ¡un huevo frito! o cualquier otro relleno que se te ocurra y llenar las colmenas del lado exterior con cosas liquidas y espesas, como miel, maple, melao de papelón, sirop de chocolate... bueno, quizás no todas al mismo tiempo, Uds. entienden. Oh sii pasará algún tiempo antes de que pueda inventarme algo mejor.

Puedo decir con orgullo que mi engendro loco ha resultado todo un éxito. Me he graduado de Dra. Frankenstein y si tuviera un café o restaurante de desayunos seguro ya los estaría ofreciendo (y si llegan a verlos en el futuro recuerden que aquí fueron inventados). Los míos no han pasado del segundo día pero fácilmente pueden congelarse y recalentarse en cualquier momento, tanto para el desayuno, la merienda o la cena, dulces o salados estarán exquisitos. Lo garantizo.

Y ahora la receta:


Gwalffleados (o algo así)


Ingredientes para el melao:
1/2 taza de papelón granulado
1/4 de taza de agua

Ingredientes para la masa:
400 g de harina panadera
130 g de agua
12 g de levadura instantanea
2 g de sal (omitir si se usa mantequilla con sal)
1 huevo
100 g de azucar
35 g de papelón granulado
80 g de mantequilla o margarina
15 g de leche en polvo
8 g de semillas de anís dulce
5g (1 cdita) de esencia de anís [opcional]
5 g (1 cdita) de miel
5 g (1 cdita) de esencia de vainilla



Instrucciones:
Para el melao de papelón:
Combinar el papelón y el agua en una olla pequeña, llevar al fuego y calentar hasta disolver y que el líquido espese un poco, retirar del fuego hasta su consumo.

Para la masa:
1. Combinar en un recipiente el agua, la vainilla, la esencia de anís y la miel. Disolver en el líquido el papelón y el azúcar (basta con calentar ligeramente el agua para que los sólidos se disuelvan)

2. Incorporar en la amasadora la harina y el resto de los ingredientes menos (las semillas de anís y la sal) junto con el agua de papelón ya fresca (no con el agua caliente porque podrían morir las levaduras).

3. Amasar a baja velocidad por 5 minutos, añadir la sal y el anís y amasar 5 minutos más hasta lograr una masa suave y esponjosa. La masa ha de quedar húmeda, se debe desprender de los lados del recipiente pero permanecer unida al fondo (añadir mas o menos harina y/o agua dependiendo de la consistencia)

4. Depositar la masa en un recipiente ligeramente aceitado, tapar y dejar levar en un lugar tibio por 90 minutos o hasta que duplique su volumen. Desgasificar la masa con el puño, darle vuelta y depositar nuevamente en el recipiente. Tapar y llevar a la nevera toda la noche.

5. A la mañana siguiente dividir la masa en porciones de 80 g y formar bolitas. Dejar reposar tapadas por 15 minutos. Mientras precalentar la wafflera.

6. Aplastar las bolitas de masa hasta que alcancen entre 5 y 10 mm de espesor, colocar la masa en centro de la wafflera, rociar con un poco de azúcar o papelón granulado y tapar la wafflera. 

7. A los 2 minutos (el tiempo dependerá de cada wafflera) verificar si están listos (deben estar tostados y sonar huecos al golpearlos) retirar y servir de inmediato.


Da para 10 a 12 unidades.


Todavía no se como llamarlos, en las redes sociales han mencionado nombres como Gofres Junqueros, Panffles, Gollfles, Marugoffles, Golofeados, Waffleados... ¿qué nombre le pondrías tu?



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5 comentarios:

  1. Hoy hice por segunda vez los Gwaffleados a pedimento de mis hijos que los disfrutaron mucho ... me pidieron que comprara temprano en el mercadito el queso guayanés fresquito y anoche dejé la masa en la nevera .... ricossss para desayunar .... los recomiendo ... ya forman parte de mis "recetas favoritas" .... saludos Melba

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    Respuestas
    1. Que bueno Melba,

      Estas cosas hay que anotarlas y prepararlas a menudo.

      Un saludo y todavía estoy esperando para ver tu blog
      :)

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  2. Esta es de esas
    pequeñas cosas que me hacen sentir orgullosa de ser venezolana. Excelente idea.

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