Manzanas pochadas en sangría Caroreña


En esta economía de guerra en que vivimos ya no podemos darnos ciertos lujos que solíamos disfrutar; sin embargo, me resisto a privarme de los placeres del gusto y solo nos queda adaptarnos o sentarnos a suspirar por aquellos tiempos mejores.

Esta receta de manzanas pochadas en sangría es una reinterpretación del clásico de manzanas al vino tinto, que he realizado con productos que sí puedo costearme. La verdad me da dolor gastarme una botella de vino tinto en un postre con lo costosos que están.

El resultado es tanto o mejor que la receta original y puedo garantizar que en cualquier comida con allegados la gente no dejará de alabar este postre (lo digo en serio, esta receta la estoy publicando porque mi amiga B. me exhortó a hacerlo). Las he servido en la cena de Navidad y la verdad es que quedaron extraordinarias, de un color rojo profundo hermosísimo, borrachas y brillantes.

5 recetas de Navidad que no te puedes perder


Y bien, los días siguen pasando aceleradamente y en un abrir y cerrar de ojos ya estaremos en enero tratando de poner orden en nuestras vidas y de cumplir al menos uno de los propósitos que nos planteamos para año nuevo.

Pero esta noche es Nochebuena y solo quiero compartir estas recetas de algunos blogs que admiro porque son fantásticos, hermosos y seguramente sabrosos. Se ve que sus autores le ponen un camión de esfuerzo y dedicación porque nada tan bonito puede surgir sin una buena dosis de cariño y mucho mucho trabajo.

Veamos estas propuestas que son ideales para los que como yo, siempre dejan todo para última hora y es entonces cuando necesitamos una dosis extra de inspiración.

1. Pan dulce (Panettone)  de Miicakes.
Un hermoso pan típico de la temporada, elaborado con mucho chocolate y con una cubierta al estilo de Micaela, la autora de este hermosísimo blog argentino.



2. Leche 'e burra de Mis recetas favoritas.
Hilmar es mi referencia cuando de panes se trata. Pero este ponche me cautivó por sus ingredientes, por su nombre tan descriptivo, por ser tan tradicional para algunas familias venezolanas y por darle uso al cocuy que tengo en mi casa, ya que lo he probado sólo y francamente pensé que moriría quemada por dentro. Es fuego puro.


3. Tronco de navidad de La Cuinera.
El sueño de mi vida es poder preparar un tronco como el de Ester, nadie puede quedar indiferente ante algo tan bonito. Yo sinceramente recomendaría empezar por el postre ante una situación como esta.



4. Roscón de reyes de La receta de la felicidad.
Yo no creo poder describir mi asombro cuando ví esos tapetitos de glasa decorando este roscón, dan ganas de llorar de lo puro lindo. Igual me lo comería con lágrimas en los ojos. Además las fotos de Sandra son extraordinarias y sus libros, adorables.



5. Dulce de lechosa de Mi sabor casero.
Un postres tradicional de Venezuela que se prepara es esta época decembrina. Esta receta de Ester me gusta porque promete dejarlo como me gusta, y eso al parecer solo se logra al dejar las tajas de lechosa al sol.


Deseo hacer una lista mas larga con artículos de otros bloggers, he buscado en muchos blogs venezolanos que seguía pero tristemente han dejado de actualizar contenido. Si eres blogger y has publicado recientemente recetas de esta época, déjame tu enlace en la sección de comentarios para publicarlos en una segunda vuelta.

¡Felíz Nochebuena! ¡y espero de corazón que la pasen muy bien!






Pie de fresa y ruibarbo


La vida en nuestro país se ha convertido en una cosa tan pero tan absurda, que prácticamente no vale la pena planificar ningún menú y mucho menos un menú especial.

Hacer una listica con las cosas que necesitábamos, ir al supermercado, comprar lo que estaba en la lista y regresar a casa sin pensar mucho en eso. Esas son actividades que extraño con cariño por que la realidad ha demostrado que eso no ocurre y pareciera que va a permanecer de esa forma por siempre.

En su lugar he procurado adaptarme a los tiempos y mi cocina se ha convertido en una especie de Bistró donde se come lo que se consigue. No importa si es típico de Navidad o no. Sin ir muy lejos, en estos días me tropecé con un manojo de ruibarbo que me hizo saltar de asombro como si me hubiera conseguido un billete en el suelo.

También conseguí fresas y azúcar ¡azúcar qué lujo!. A esas alturas ya empezaba a imaginarme lo que podría hacer con estos tres ingredientes, aquí hay que pensar rápido porque si vuelvo a casa y descubro que me faltaba algo, seguramente cuando regrese al mercado ya se habrá desaparecido aquello que me faltaba.

Querido Ponche Crema...te queremos mucho


Yo no se los demás, pero en mi niñez, la navidad era sinónimo de fiesta, de amarrar hallacas (en mi casa se hacían al menos 200) de estrenar ropa y zapatos el 24 y el 31, de jugar con luces de bengala y, si tenía suerte, de probar un traguito de Ponche Crema con muuuucho hielo. ¡Ah! y por su puesto los juguetes, que era el fin último de tanta parafernalia.

Han cambiado muchas cosas desde entonces: ya no juego con explosivos encontrados en el piso, con la mecha cortica, porque de broma nos quedamos sordos mi hermano y yo al intentar encender uno.

Tampoco juego con bengalas luego de que mi hermana se incendiara el vestido color melocotón mientras jugaba con una de aquellas un 24 de diciembre (afortunadamente no hubo daños que lamentar, excepto por el vestido que estaba estrenando ese día).

Ya no amarro hallacas ni estreno ropa esos días (aunque sería lindo retomar esas costumbres) pero lo que no falta en mi casa en estas fechas; además de los turrones, panettones, hallacas, pernil y pan de jamón, es, sin duda, el ponche crema.




Sin temor a equivocarme esta fue la primera bebida alcohólica que probé en mi vida. Me gustaba por ser dulce y cremoso y por su parecido a la leche condensada (esto de comer dulce como que viene de nacimiento).

Por eso hoy he traído una receta fantástica para los amantes del ponche crema, que no dejará indiferente a nadie. Eso sí, no es apta para niños pequeños, es mas bien para esos niños grandes que quieren disfrutar una navidad a la venezolana con un toque diferente.

Cookie in a mug o como ser un egoista


Seamos claros, no siempre estamos rodeados de amigos, familiares o conocidos. Ciertos días, como hoy, nos encontramos solos en casa sin mucho que hacer, ¡ejem! o a lo mejor con mucho que hacer pero sin ganas de hacerlo.

Ese es mi caso el día de hoy. Mi doctora me ha enviado a casa porque presento una laringitis aguda. Nada por lo cual preocuparse, ya he comenzado el tratamiento y solo será cuestión de esperar a que comience a hacer efecto.

Mientras tanto navego un rato por la web y de pronto me provoca algo dulce. Busco en mi cocina por todas partes y no consigo nada ¡nada! "casa de herrero cuchillo de palo" pienso mientras decido en una fracción de segundo si debo encender el horno y sacar huevos, mantequilla y moldes para hacer algo que me tomará al menos una hora en preparar...nahh la verdad no tengo ánimo para cocinar estos últimos días de quebranto.

Panes festivos para navidad

El gato goloso: Pan de jamon y otros panes festivos para navidad

Y bien, se acabaron mis vacaciones y es hora de continuar con lo mío. He tenido la inmensa fortuna de poder viajar este año y me siento feliz de haber podido aprender de otras culturas, probar otros sabores que no conocía e inspirarme para hacer cosas nuevas



 Algunas fotitos de mi viaje

Ahora estoy preparándome para el mejor mes del año. Confieso que siempre he sido medio Grinch con respecto a la navidad. Será la edad o quizás la distancia de todos los que se han ido y se están yendo (y los que se irán próximamente) lo que me ha hecho abrir los ojos y comprender que lo bonito de esta época no está en la compradera de regalos, ni en las comilonas desmedidas; sino en compartir y generar encuentros memorables en compañía de quienes apreciamos y nos aprecian, a sabiendas que no durará para siempre. Porque nada dura para siempre.

Así que es momento de prepararse para esos días y hoy traigo una selección de panes que pueden realizarse en casa y ofrecerse en momentos de celebración (aunque para mí comerme un panettone ya es un motivo de celebración por si solo). Lo mejor es que aunque no queden perfectos, siempre podrás agregar mas frutas, licor, jamón o cualquier ingrediente estrella que lleve el pancito en cuestión y no conformarte con los tristes panes de panadería que he tenido la desdicha de probar este año.

El típico pan de jamón venezolano que no falta en ninguna mesa navideña. Este tiene la particularidad de hacerse con jamón ahumado de pavo (ideal para los que se cuidan o saben que se van a arrepentir en enero por tanto banquete desmedido)


El gato goloso: Pan de jamón
Un rico pan de jamón con aceitunas en cada rodaja. Garantizado

Un de mis panes favoritos y definitivamente el que mas me gusta en navidad. Puede hacerse con chispas de chocolate, frutas confitadas, naranjas confitadas o todas las anteriores. No es facil y tarda unas cuantas horas en hacerse, pero el resultado bien vale la pena.

El gato goloso: Panettone


Un pan con embutidos para recordar buenos tiempos

Parece que fue ayer cuando nos reuníamos el grupo de amigos de siempre a hacer nuestros pick nicks (le decíamos pikinikis) en la grama de la Universidad.


Luego de unos cuantos encuentros ya teníamos acordada toda una logística que surgió de manera espontánea y sin proponérnoslo: unos llevaban la manta a cuadros, otros el periódico del domingo, otros se aparecían siempre con frutas frescas y a nosotros nos tocaba llevar el café y este pan rústico repleto de embutidos varios. Tampoco podían faltar otros preparados como empanadas, arepas andinas, brownies o cupcakes. Siempre llevábamos más de lo que podíamos consumir, pero de este pan que muestro hoy, nunca vi que sobrara nada. Ni las migas.

Solíamos conversar sobre cómo resolver los problemas del mundo, mientras algunos patos correteaban cerca del lugar bajo un cielo azul intenso.

Una vez cayó una lluvia repentina y fuerte que nos obligó a retirarnos sin siquiera haber llegado al lugar acordado. Pero mi pan estaba listo y el periódico no se había mojado mucho, así que terminamos haciendo el pikiniki en la sala de uno de los amigos, con manta a cuadros incluida.

El tiempo pasó y algunos de los amigos ya no están cerca, pero si todo se da como está planeado, estaremos haciendo otro encuentro (seguramente bajo techo) en Barcelona o quizá Madrid ¡la próxima semana!. De hecho, ya tengo visto algunos de los embutidos que vamos a comprar para la ocasión, así que espero contar al menos con el periódico del domingo para no perder la costumbre : )




La receta para este bocadillo no puede ser más sencilla, cualquier pan rústico redondo sirve, aunque yo he decidido hornearlo en casa con esta receta de pan que no se amasa que publiqué hace algún tiempo.

Se rebana horizontalmente y se untan ambas caras con mostaza dijón. Luego rellenar de deliciosos embutidos al gusto, como salchichón, salame, jamón, etc. (yo siempre recomiendo Campofrío a los amigos que viven en España). Algún queso contundente (como provolone o manchego) y un condimento especial a base de pimientos asados, aceitunas y pepinillos cortados en pequeños trozos (mezclados con aceite y vinagre opcionalmente).

El pan relleno se envuelve en film transparente y se presiona fuertemente con algo pesado, como una sartén de hierro. Se refrigera (con todo y sartén encima) hasta el día siguiente y se transporta envuelto aun en film. Al momento de servir se corta con cuchillo de sierra en secciones.

Todo un carnaval de colores lleva este sabroso pan ¿verdad que se ve rico?




PD: Ya saben, estaré en el viejo continente por unas semanas, así que nos vemos en Noviembre. ¡Yupi!

Besos

Scones de naranja para el desayuno


Desde que probé esta receta de scones la he preparado una y otra y otra vez. Es perfecta para el desayuno y lo mejor es que se prepara en muy poco tiempo.

Estos pequeños pero contundentes bizcochos son originarios de Escocia y muy populares en Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos. Normalmente se preparan individualmente en forma cilíndrica. La versión de hoy es en forma de torta con secciones triangulares, ya marcadas antes de hornear, para que sea más fácil de separar cada una.

A mi me gusta comerlos aun tibios y humeantes con algo de mantequilla untada por arriba ¡como si ya no tuvieran suficiente!


Hoy es día de regalos...para ti.

Si, para tí, querido lector, que has esperado pacientemente a que me dedique a publicar una que otra receta de vez en cuando.

El día de hoy no hay receta, sino este pequeño eBook que deseo obsequiar a mis suscriptores para que puedan leerlo, imprimirlo, compartirlo o regalarlo. Son las recetas que más han gustado y he pasado un buen tiempo escogiendo, editando, pesando ingredientes...en fin, haciendo.

Mira que bonito se ve en el tablet ¡de lujo!


Y así se vería impreso (aunque esta versión no está disponible)

No se si a Uds. pero a mi me molesta tener que estar consultando todo el tiempo cuanto será que pesa una taza de harina, o de azúcar, o de nueces...porque aunque la taza sea la misma el peso si que no lo es. Y aunque todavía poseo este delantal con la tabla de equivalencias aproximadas que ofrecí hace tiempo, se me ha ocurrido otra buena idea para eBook: colocar los ingredientes por su peso (en gramos) y también por su equivalente en tazas/cucharadas/cucharaditas, para que puedas cambiar de un sistema a otro sin mucho trauma. Brillante ¿cierto?

La verdad todos deberíamos trabajar con una balanza, sobre todo si queremos hacer cantidades considerables de mezclas, pero a falta de ésta lo menos que podemos hacer es conseguirnos un juego de tazas y cucharillas de medidas.

Y como sé que no todos tienen de esos, también estoy ofreciendo este jueguito de cocina, a alguno de los felices suscriptores que lleguen a mi página.





¿Qué debes hacer? pues nada, suscribirte a mi NewsLetter para que recibas novedades de primera mano, así como el eBook recién salido del horno. Con eso ya estás participando para el sorteo de las tacitas. (Igual puedes de-suscribirte cuando quieras, que no estoy para atar a nadie).

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El sorteo lo hago el próximo domingo 19 de octubre. Y no importa en qué lugar del mundo te encuentres, ya buscaré la manera de hacértelo llegar.

ACTUALIZACIÓN: Ya tenemos a la feliz ganadora de este sorteo hecho en sortea2:


Muchas felicidades a Mar Guerrero de Madrid. Me estaré poniendo en contacto contigo para hacerte llegar el premio. :D


Ahora sí, ya no hay excusa para no poner las manos en la masa (o en la torta) ¿cierto?.

Feliz día y ¡mucha suerte!






Pan Naan


De todos los panes planos que he probado recientemente este es, sin duda, mi favorito.

El pan naan es usualmente consumido en el este, centro y sur de Asia en países como La India, Paquistán, Bangladesh y regiones aledañas. Yo tuve oportunidad de probarlo en un restaurante de comida india hace varios años en Nueva York. Quedé fascinada con su suavidad y las grandes burbujas que cubren la superficie. En mi intento por recrear una de aquellas comidas memorables preparé un pollo tikka masala, arroz basmati, ensalada y este sabroso pan para acompañar con la salsa roja, cremosa y ligeramente picante del pollo.

Cake de naranja y semillas de amapola


La receta de hoy la he obtenido del blog The Kitchn, el apartado de gastronomía de una de mis páginas favoritas de todas las que visito a diario: Apartment Therapy.

A diferencia de muchas páginas que conozco, Apartment Therapy es una web de decoración que muestra casas reales de gente verdadera. No son espacios perfectos de revista, son espacios donde la gente vive con sus limitaciones de espacio, de diseño y de presupuesto, y eso los hace verdaderamente auténticos. Ha sido una referencia para mi por muchos años y una verdadera fuente de inspiración (los Home Tours son mis favoritos).

Yo puedo pasar literalmente horas navegando por este tipo de páginas, espero que algún día mi casa se sienta tan acogedora como muchas de las que veo allí, aunque sé que las limitaciones de espacio y presupuesto estarán siempre jugando en contra. Sin mencionar la entropía que hace que todo se desordene en menos tiempo de lo que cuesta ordenarlo.

¿Alguien recuerda cómo se veía mi nido hace un par de años? pues así es como luce ahora después de mucho trabajo:

Granola de almendras y cardamomo


En mi mundo ideal, ese donde puedes comer todo lo que te da la gana sin poner en riesgo tu salud, yo podría desayunar fácilmente tres veces al día. Sería un desayuno en la mañana, otro al medio día y finalmente otro desayuno en la noche.

Puedo imaginarme comiendo torres de panquecas con miel y mantequilla (lo cierto es que no me caben más de dos) muffins y coffeecakes con muchas nueces, waffles tostados con frutas de intensos colores, diferentes tipos de viennoiserie con mermelada de naranja amarga, huevos poche de vez en cuando y arepitas con queso una que otra vez.

Te puede interesar: Aprende a preparar arepitas dulces de anís

Pan de hamburguesa super rápido


Que la palabra pan y la palabra rápido aparezcan juntas en una misma frase, como en el título de este post, es casi contradictorio.

Otras veces he comentado lo importante que es la planificación cuando se trata de hacer pan. Debes pensar  mas o menos de esta manera: mmmm mañana a las 4:00 pm voy a tener unas ganas enormes de comer pan, por eso voy a empezar a hacerlo el día de hoy....

Torta chiffon de naranja-limón



De todos los tipos de pasteles que existen, los de tipo esponja son mis favoritos, llevan poca o ninguna grasa añadida y su altura la obtienen gracias a la incorporación de aire en el batido de los huevos. Algunas veces llevan polvo de hornear como las tipo chiffon, otras solo el aire contenido en las claras de huevo, como el pastel de ángel. Esto produce una miga elástica y ligera que cuando la pruebas es como si comieras nubecitas y no terminas de entender como algo taaan ligero puede saber taaan rico.


10 cosas que probablemente no sabías sobre panadería y pastelería


Al preparar cualquier receta solemos inventar agregando una cosa, quitando otra pensando que puede quedar más sabroso o más ligero o menos pesado... yo soy la primera en hacerlo y cuando las cosas no quedan como esperaba, me quejo de que la receta no servía. Juan siempre me recrimina diciendo que si hice algún cambio en la receta no podré saber nunca  si el problema era la receta o los cambios que yo introduje. Y tiene razón.

En busca del café perfecto: Café frío con especias




¿Existe el café perfecto? ¡seguro que sí!

Los que somos amantes del café sabemos cómo nos gusta tomarlo. También sabemos diferenciar un buen café de uno mal preparado en cualquier panadería, pero lo que no sabemos es que existen incontables maneras de prepararlo y no necesariamente deben ser todas calientes.

Hay tardes en que lo que provoca es sentarse en un balcón, sentir la brisa tibia en el rostro y tomarse un buen café. Pero no cualquier café, este de hoy, así como el que publiqué aquí, no se toman calientes, sino fríos y cuanto más fríos mejor.

Para realizarlo he preparado un almíbar dulce que puede guardarse y utilizarse luego para endulzar otras bebidas frías. Lo preparé porque siempre pasa lo que ya sabemos: cuando añades azúcar a un líquido frío ésta no se disuelve, terminas entonces con una bebida no muy dulce y un montón de azúcar en el fondo del vaso ¿verdad que les ha pasado? ¡qué desperdicio!

Este almíbar además de azúcar y agua, lleva canela y cardamomo. No puedo explicar el aroma embriagador que produce. La manera en que enriquece el sabor del café solo puedo describirla como fascinante por decir lo menos.

Así queda el almíbar de canela y cardamomo

No me gusta el café muy fuerte, porque después no duermo y paso la noche eléctrica 
limpiando, cocinando y/o webbeando
Café frío con especias [imprimir]
Es mejor preparar una jarra de café 
la noche anterior y refrigerarla 
para tenerla fría al día siguiente.



Café preparado (al gusto)
1/4 de taza de leche evaporada (o leche normal)

Para el almíbar de canela y cardamomo:
1/2 taza de agua
1/2 taza de azúcar
2 vainas de cardamomo
1 rama de canela

Instrucciones para el almíbar:
En una olla pequeña llevar al fuego el agua, el azúcar, la rama de canela y las semillas de cardamomo machacadas (el cardamomo tiene racimos de semillitas que deben ser extraídas y machacadas para que liberen todo su aroma)

Cuando el azúcar se disuelva, apagar la olla y dejar reposar con el cardamomo y la canela hasta que enfríe a temperatura ambiente.

Retirar la rama de canela y verter el almíbar en un recipiente. (se puede colar para retirar los restos de cardamomo, pero a mi me gustan, así que se las dejo). Reservar hasta su uso, tapado, en un lugar fresco.

Para el café helado:
Preparar una jarra de café según el gusto y dejar enfriar a temperatura ambiente. Luego llevar al refrigerador para que se enfríe (al menos 1 hora).

Para servir:
Servir el café frío en un vaso corto, añadir leche evaporada y endulzar con el almíbar (con dos cucharadas bastan)

Añadir cubitos de hielo o hielo picado si se desea.

Remover y disfrutar, solo o con buena compañía

Da para 4 vasos

Este café es realmente refrescante, yo aproveché de tomarlo acompañado de estos alfajores que me envió Andrea de Alfajor Uruguayo que por cierto, sabían a gloria (gracias Andrea estaban realmente buenos) vean la foto, qué lindos son:





Salud a todos y ¡larga vida al café!





El golfeado gigante que siempre has querido, pero no sabías que existía


Hoy traigo una receta que sorprenderá a más de uno. Y es que nos hemos acostumbrado a ver la vida de una manera y casi se nos hace imposible visualizarla de otra forma.

Para los venezolanos que me leen no hace falta explicación, pero para los que no son de aquí debo aclarar que El Golfeado (así con mayúsculas) es el señor de los panes dulces en mi país (o al menos de la región central). Nos gusta el sabor dulce del papelón, el anís y el queso de mano. Un golfeado no sería lo mismo sin esos tres ingredientes.

Aclarado este punto y volviendo con el tema de lo acostumbrados que estamos en hacer las cosas de una sola manera, se me ha ocurrido que esta masa puede utilizarse de muchas formas (ya tengo otras anotadas por ahí) y que esta es una buena oportunidad de abordar la panadería tradicional de una manera divertida y diferente, que se sale de lo acostumbrado y que seguramente hará sonreir a quien lo vea.


Y es que solo basta con ver la cara de cualquier niño cuando le ofreces un postre gigante para saber el tipo de alegría que produce, no es la sonrisa de ah! que bonito! es la sonrisa grande de la sorpresa, de lo inesperado y de la glotonería, y eso fue lo que sentí al ver semejante cosa saliendo de mi horno, sobre todo yo, que suelo preparar postres diminutos como este, este y este otro. Nada se compara con la alegría que produce un golfeadón. Aunque sepas que no podrás comértelo tu solo.

Aquí dejo un paso a paso que habla solito, me hubiera gustado ponerle un queso telita completo encima, de esos que miden 25 cm de diámetro. OHHH



Así se ve una vez enrollado



Golfeadón


Para el relleno:
Anís dulce en grano: 8 g 
Canela: 2 g
Papelón rallado: 115 g
Queso blanco duro rallado: 125 g
Mezclar todos los ingredientes en un recipiente y reservas hasta su uso.

Para el almibar (o melao):
Papelón rallado: 30 g
Agua: 15 g
Llevar al fuego en una olla pequeña hasta que el papelón se disuelva y espese un poco.


Para la masa:
Harina panadera: 400 g
Agua: 130 g
Levadura : 17 g ( 10 g si es levadura instantánea)
Sal: 2 g
Huevos: 50 g (1 huevo)
Azúcar: 110 g
Papelón líquido: 35 g
Mantequilla  o margarina a temperatura ambiente: 80 g
Leche en polvo: 15 g
Anís dulce en granos: 8 g
Esencia de anís: 3 g (1/2 cdita) [opcional]
Miel: 3 g
vainilla: 3 g

Indicaciones para la masa:
Combinar en un recipiente el agua, la vainilla, la esencia de anís, la miel. Disolver en el líquido el papelón y el azúcar (basta con calentar ligeramente el agua para ayudar a que los sólidos se disuelvan).

Incorporar en la amasadora (yo uso un ayudante de cocina Kitchen Aid) la harina, la mantequilla y el resto de los ingredientes (menos el anís en grano y la sal) con el agua de papelón.

Amasar a baja velocidad por 5 minutos hasta integrar todos los ingredientes, añadir la sal y el anís en grano y amasar 5 minutos mas hasta lograr una masa suave y esponjosa.

En una superficie enharinada estirar la masa con un rodillo hasta crear un rectángulo de 50x40 cm y de 7 mm de grosor (foto 1)

Pincelar con la mitad del almíbar hasta cubrir toda la superficie de la masa. Reservar la otra mitad del almíbar (foto 2)

Distribuir todo el relleno sobre la masa extendida (foto 3)

Con un cortador de pizza o cuchillo cortar tiras de 3 cm de ancho a lo largo de la masa (foto 4)

Enrollar cada tira una tras otra para crear un espirar hasta completar 3/4 del molde (fotos 5 y 6)

Colocar el resto del relleno sobre la superficie del enrollado.

Tapar con un paño de cocina limpio y dejar levar, en un lugar tibio,  por espacio de 2 horas.

Mientras tanto pre-calentar el horno a 190 grados centígrados.  Hornear el golfeadón 20 minutos. Con la ayuda de una brocha de cocina bañarlo con el resto del almíbar y agregar queso blanco rallado para adornar. Llevar al horno nuevamente 30 minutos más. Retirar del horno y dejar enfriar 5 minutos.

Nota: Si comienza a ponerse muy oscuro tapar el golfeado con una hoja de papel de aluminio para que no se queme (yo no lo hice y ya vieron el resultado un tanto -bastante- tostado)

Comer de inmediato acompañados de una buena tajada de queso (si es de mano mejor).

Al verlo, más de uno pensará que en efecto, era lo que siempre había deseado, solo que no sabia que existía. ¿verdad que si?







5 recetas de pan dulce que tambien deberías aprender

Como si no fuera suficiente con el último post sobre 5 recetas de pan que deberías aprender, hoy traigo 5 recetas más, pero esta vez de panes dulces, son ideales para el desayuno o la merienda y seguro no podrás comer una sola rebanada.

1. Coffeecake de orejones y nueces. Esta corona dulce es hermosa, el relleno asoma por los lados y las nueces le dan un toque crujiente. Uno como este alcanza para muchas personas, intenten contar la cantidad de secciones que tiene, yo alcanzo a ver al menos 12, y eso que la foto no está completa.



2. Babka de Chocolate. Así como mi pan salado favorito es el pan de maíz, este es mi favorito de los panes dulces (tambien podría decir que el panettone pero ese solo lo como en diciembre así que no cuenta). Este pan gordito se ha robado mi corazón, no es en realidad taaan dulce si se hace con chocolate amargo (mínimo 70%). Podría desayunar una rebana a diario por el resto de mi vida, pero eso ya sería demasiado trabajo para alguien tan holgazana ocupada como yo.



3. Monkey Bread. Este clásico estadounidense enloquecerá a los niños de principio a fin, pueden ayudar a preparar el pan haciendo las bolitas y luego, una vez fuera del horno y tibio, se divertirán comiéndolo con la mano sección por sección. Es bastante dulce por lo que recomiendo comerlo con una buena taza de café al lado. Ah! y no le pongan azúcar al café, no podrán distinguir la diferencia. lol



4. Rolls de canela. Un clásico irresistible desde el mismo momento que entra al horno. Les advierto: el olor a canela que inundará toda la casa  pondrá a la gente impaciente, ni los vecinos podrán resistirse, así que prepárense para recibir visitas inesperadas.



5. Tunjitas. Si eres venezolano sabrás reconocer estos pancitos dulces con semillas de anís en la masa. Solíamos comprarlos en la panadería cercana a nuestro trabajo hasta que los panaderos se pusieron creativos y comenzaron a añadirle cualquier esencia artificial que tuvieran a mano. Así, unos días sabían a coco, otros sabían a mantequilla y finalmente, cuando consideré que ya era el colmo, a chicle. Ese día decidí que era mejor hacerlos yo misma y hasta el sol de hoy no me arrepiento.



Estos son mis 5 panes dulces favoritos ¿y tu?¿tienes algún favorito? me encantaría saber cuál es.