Torta de zanahoria



No se si a los demás, pero a mi me pasa que a golpe de 4:30 ó 5:00 pm me dan unas ganas locas de comer algo dulce, bueno en realidad yo siempre tengo hambre por lo dulce, pero es a esa hora precisamente en que la necesidad se hace apremiante. Es por eso que intento tener algo en casa para poder satisfacer mis antojos, yo vivo frente a una de las pastelerías más famosas de Caracas y cuando esa gente está horneando... bueno, ¡sálvese quien pueda! porque la verdad lo que dan es ganas de salir espepitado a la pastelería a gastarse una buena cantidad de dinero y olvidarse de las dietas, las calorías y todo eso.

Afortunadamente no huele así de rico a toda hora porque de lo contrario ya estaría arruinada hace tiempo. En vez de ceder a la tentación a diario, prefiero preparar mis propios bizcochos por dos razones fundamentales: a) siempre me puedo servir otra porción adicional gratis y b) con frecuencia me quedan mejor y supongo que tiene que ver con la elección de los ingredientes. De esa forma no solo controlo el proceso de preparación, si no la calidad y cantidad de lo que consumo, además, estoy completamente segura de que mi porción no se cayó al piso y fue recogida por alguien rápidamente para servirla en el plato sin que nadie se diera cuenta (así es, también he sido testigo de eso).

Así que aquí dejo esta receta para matar las ganas de algo dulce a golpe de 5:00pm, en la tranquilidad de mi terraza, rodeada de plantas y con una buena taza de café con leche. Así la vida, por pequeños espacios de tiempo, es a veces exactamente como la  queremos.




Torta de zanahoria

Ingredientes:

Secos:
1 y 2/3 de tazas de harina todo uso
1 cdita. de polvo de hornear
1/2 cdita. de bicarbonato en polvo
1/2 cdita. de sal
1 cdita. de canela molida
1/2 cdita. de jengibre el polvo
1 taza de nueces tostadas y troceadas
1/2 taza de pasitas o ciruelas pasas troceadas

Húmedos:
1 Zanahoria grande rallada
3/4 de taza de aceite vegetal
1 taza de azúcar morena
2 huevos
1 cdita de vainilla
1/3 taza de yogurt natural

Instrucciones:
Pre-calentar el horno a 180 grados centígrados.
Enmantequillar y enharinar un molde para torta de 20 cm.

Cernir la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato la sal, la canela y el jengibre en un recipiente.
Añadir las nueces y las pasitas a la harina y mezclar bien.

En otro recipiente mezclar la zanahoria, el aceite,el azúcar, los huevos, la vainilla y el yogurt, mezclar hasta integrar todo.

Incorporar los ingredientes secos a los húmedos, mezclar con una paleta solo lo necesario para humedecer la mezcla. No Batir! de lo contrario la torta quedará dura.

Llevar la preparación a un molde enharinado. Hornear por 1 hora o hasta que al introducir un palillo éste salga seco
.
Sacar del horno y dejar reposar por espacio de 20 minutos. Desmoldar y dejar enfriar por completo.

Nota: para el glaseado se puede preparar una mezcla con 6 cucharadas de queso crema, 1/2 taza de azúcar pulverizada cernida y 2 cucharadas de jugo de naranja. Mezclar hasta obtener la consistencia deseada.







Granola para el desayuno

El gato goloso - granola integral facilita

Lo "bueno" de vivir en un país con casi 50% de inflación anual acumulada (¡¡la mas alta de América y una de las mas altas del mundo!!) es que no nos queda mas remedio que volvernos creativos, nos resistimos a abandonar nuestro estilo de vida y tristemente pensamos cada vez que vamos al supermercado que "eramos felices y no lo sabíamos". Con poca efectividad tratamos de reducir nuestros gastos e ingeniárnosla para alimentar a nuestras familias y no morir en el intento.

Croissants caseros


Llevo semanas soñando con comerme un buen croissant, los he pedido en la pastelería que está al frente de mi casa, los he comprado en la panadería de La Florida por que se veían muy bonitos, los he comprado en el supermercado empacados en bolsitas (sinceramente horribles) pero ninguno se parece a los que hacíamos en el curso de pastelería porque ninguno, ni remotamente cerca, está hecho con mantequilla autentica* ni con el cuidado que algo tan delicado como un croissant se merece.

Así que solo me quedaban dos opciones: viajar a Francia (aprovechando que mis amigos R y B están estudiando por allá) o hacerlos yo misma ¿y a que no adivinan cual fue la opción que tomamos? siii, ir a Francia! pedimos vacaciones, reservamos el pasaje, comenzamos a planificar el itinerario y ¿adivinen qué ocurrió cuando fuimos a pagar? pues que la linea aérea nos canceló la reserva (sin previo aviso y antes de tiempo) y aumentó los pasajes a un monto groseramente impagable para un par de ingenieros que trabajan en una empresa como esta donde nos ha tocado trabajar.

Así pues, este no será el año de comer croissants en Francia (ni de visitar el Museo d'Orsay, ni el palacio de Versalles, ni a mis amigos R y B) cambiamos nuestro destino vacacional para quedarnos dentro del continente americano y confiamos en que la situación económica mejore algún día. Y yo, que todavía muerto por comerme un buen croissant he salido a buscar mantequilla de verdad con la "suerte" de conseguirla en el primer supermercado que visité y ¡más económica incluso que un pasaje de avión! ¿quien lo diria?¡Ah?! ¡que maravilla!


Así quedaron mis bebes esta mañana, los pinté con un poquito de miel para darle un brillito, 
hasta me dió lástima comerlos de lo puro lindos que quedaron

Y para continuar con el tema de este post, quiero decir que hacer masa de croissant no es fácil. A mi, hasta que no me enseñaron en persona cómo hacerla, no hubo forma de que me saliera, o mejor dicho, de que no se me saliera la mantequilla por todos lados. De nada sirve leer un millón de veces la receta, esto se aprende viendo, tomando nota y preguntando a alguien que sepa más que uno.

Así que mejor dejo este excelente video de Susana, anfitriona del conocido blog Webos Fritos, donde explica mil veces mejor que cualquier cosa que yo pueda escribir, la forma correcta de hacer esta masa. ¿que es trabajosa? ¡claro que si! ¿que si vale la pena? ¡por su puesto! porque después de comer uno de estos, ya nada en el mundo volverá a ser lo mismo, lo dice alguien que estuvo a punto de viajar a otro continente solo por ahorrarse el trabajo del amasado y matar el antojo de comer semejante delicia.




* Nota amarga para mis paisanos: la margarina "Mavesa" no es mantequilla, es, como su nombre lo indica, margarina, que se produce a partir de grasas vegetales y tiene un punto de fusión mucho mas alto que el de la mantequilla autentica (ésta última de origen animal). Así que por favor, cuando consigan Mavesa en el supermercado, no salgan gritando a todo gañote "llegó la mantequillaaaa" porque muchos salimos también corriendo solo para darnos cuenta que no se trata de lo que buscábamos.Y no, tampoco sirve para hacer croissants.



Delicias de otro tipo: compra algo lindo para tu casa

El fin de semana es la oportunidad para salir a comer, a pasear o simplemente a curucutear en las tiendas y a veces, comprar algo lindo para la casa, si el presupuesto lo permite. Así que hoy dejo algunas ideas para los que viven en Caracas y quieren consentir a su cocina, sala o habitación con algo hermoso.



¡Felíz fin de semana!

Banana Cream Pie





Esta receta ha estado reposando en mi computador hace semanas, se trata de una tarta de chocolate, bananas y pudin que se consume fría o a temperatura ambiente y resulta satisfactoriamente suave-crujiente-dulce-perfumana-achocolatada ¿se puede pedir más?. La mía es bastante delgada (nótese las tres capas de relleno) pero los más golosos pueden prepararla en un molde más profundo y añadir cantidades astronómicas de chocolate y bananas, total, solo se vive una vez, así que para qué privarse de lo bueno ¿cierto?


Masa crujiente, chocolate derretido, bananas dulces y pudin


Si estás en Venezuela* quizá te resulte complicado conseguir los ingredientes básicos (azúcar, mantequilla, harina...) pero si te encuentras en cualquier otro lugar normal del mundo seguro no tendrás problemas en prepararla.

* Mejor no entrar en detalles ya que seguro pierdo el glamour que caracteriza mis escritos y termino poniéndome muy amargada y monotemática.



Banana Cream Pie
Ingredientes:

Para la masa quebrada dulce:
200g de harina todo uso
100g de mantequilla fría cortada en dados de 1 cm
5 g de azúcar blanca
5 g de sal
1 huevo
1 Cda. de agua fría

Para el relleno:
80 g de chocolate de leche
20 g de mantequilla
2 Cdas. de leche líquida

1 sobre de pudin de vainilla
2 bananas maduras, rebanadas  (pasarlas por jugo de naranja o limón para que no se ennegrezcan)

crema de leche para batir (opcional)

Instrucciones:

Pre-calentar el horno a 180 grados centígrados.

Para preparar la masa quebrada agregar la harina, la sal y el azúcar en en el bowl de una batidora (yo uso una KitchenAid)

Añadir la mantequilla en trozos fría y mezclar con el aditamento de mezcla (también se le dice K) a velocidad baja

Una vez la consistencia de la mezcle se vea como queso rallado detener la batidora y añadir el huevo y la cucharada de agua. Mezclar a velocidad baja hasta que la masa se compacte y se despegue del recipiente (quedará adherida a la K)

Retirar del recipiente, darle forma de rueda circular sin amasar mucho, cubrir con plástico adherente y refrigerar por 30 minutos

Extender la masa con la ayuda de un rodillo hasta que alcance un espesor de 3 a 4 mm

Colocar la masa sobre el molde para pie (no hace falta engrasar el molde), recortar los bordes sobrantes con la ayuda de un cuchillo, perforar la masa con un tenedor para que no se infle al hornearla.

Colocar un papel encerado sobre la masa y cubrir con granos secos o arroz (esto es para que el peso de los mismos evite que la masa se infle)

Llevar al horno a 180 grados por 15 minutos, una vez transcurridos los 15 minutos retirar los granos y el papel encerado del molde, llevar nuevamente al horno por 10 minutos o hasta que la masa se torne ligeramente dorada.
Retirar del horno y dejar reposar a temperatura ambiente.

Mientras se hornea la base para la tarta se puede preparar el chocolate derretido de la siguiente manera:

Calentar a fuego muy suave el chocolate hasta que comience a derretirse, en ese momento agregar la mantequilla y la leche y mezclar sin dejar que hierva. Retirar del fuego y dejar enfriar a temperatura ambiente

Prepara el pudín de vainilla según las instrucciones del empaque, dejar reposar en un lugar fresco.

Montaje:
Para hacer el montaje se deben tener todas las preparaciones a temperatura ambiente.

Sobre la base de tarta verter el chocolate derretido, extender con el dorso de una cuchara o una espátula de cocina para cubrir todo el fondo de la masa.

Disponer las ruedas de banana sobre el chocolate intentando no dejar espacios vacíos.

Añadir la preparación de pudin de vainilla.

Llevar al refrigerador por 2 horas o hasta que el pudin cuaje.


Servir con crema batida


Gaufres Belgas con paciencia


Mi profesora de pastelería me enseñó que los waffles (también conocidos como gaufres o gofres) deben tener cavidades profundas, cuando más profundas mejor, porque ahí reposará aquello que decidamos ponerle: cantidades enormes de miel, abundante sirope de maple o el espeso y amargo jarabe de chocolate. Yo como soy muy obediente, en lo que conseguí una plancha para waffles con esas características no dudé en comprarla, tenía todo lo que necesitaba: plancha para waffles profundos, otra para hacer paninis triangulares y otra adicional lisa (que aun no uso) y todo a un precio realmente regalado.

Lo que yo no sabía es que la bendita wafflera (de una marca poco conocida por decir lo menos) apenas si logra calentar para cumplir su propósito. Pronto descubrí que las instrucciones no servían para nada, así como el bombillo que indica cuando un waffle está listo. Mi wafflera es la más chimba del mundo, o a lo mejor fue hecha para probar la paciencia de su dueño, y es que hacer un par waffles tarda nada más y nada menos que ¡¡10 minutos!! ¡si señor! una wafflera de verdad tarda de 2 a 4 minutos pero con la mía hay que tener paciencia y de la buena.


Lo bueno es que descubrí todas las cosas que se pueden hacer mientras espero a que estén listos mis gaufres, porque además es bien sabido que si te quedas ahí parado esperando a que algo esté listo, el tiempo transcurrirá más lento (eso es un hecho científico, cualquiera que espere parado mientras hierve el agua para el café lo sabe). Así que programo mi reloj de cocina para que suene a los 10 minutos, mientras hago algunas cosas entre tanda y tanda:


  • Regar las plantas y añadir vitaminas, pelear con los respectivos bichitos y matarlos uno a uno con insecticida mientras le mento la madre a todos.
  • Poner la mesa con miel, maple, chocolate, crema, frutas y/o mantequilla, hacer café y batir la leche.
  • Ofrecerle la espuma de la leche al gato con la punta del dedo (así se la toma religiosamente todas las mañanas desde hace 13 años)
  • Ducharme, vestirme y tender la cama
  • Leer los correos del día y visitar Pinterest (aunque si me descuido me puedo quedar pegada en este último por tiempo indeterminado)


50 minutos y 10 gaufres después ya puedo desayunar en paz. Es por eso que solo los hago los fines de semana, lo bueno es que se pueden congelar envueltos en plástico adherente y recalentar en el horno eléctrico en cualquier otro momento.


Esta receta de gaufres belgas la aprendí en mi curso de pastelería y es diferente a los waffles gringos. Los gaufres belgas son más esponjosos gracias a las claras batidas, también son más crujientes y menos densos que la versión norteamericana, he probado hacer las dos versiones y aunque esta es mas trabajosa ciertamente valen la pena.

Gaufres Belgas
Ingredientes:
500g de harina de trigo
2 cditas. de polvo de hornear
4 huevos (separadas las llemas de las claras)
15g de azúcar
200g de aceite vegetal
2g de sal (una pizca)
1/2 litro de leche
1/4 de litro de agua
1 cdita. de esencia de vainilla


Instrucciones:
Cernir la harina con el polvo de hornear y la sal. Mezclar con las yemas, el aceite, la leche, el agua y la vainilla.

Batir las claras a punto de nieve (espumosas y no muy duras) con el azúcar. Incorporar a la mezcla de harina con movimientos suaves y envolventes para que no pierda volumen.

Dejar reposar la mezcla tapada con film transparente durante 30 minutos en la nevera.

Mientras tanto pre-calentar la plancha para waffles

Retirar la mezcla del refrigerador y batir suavemente la mezcla. Preparar los gaufres según las especificaciones del fabricante.

Servir con frutas, crema chantilly, miel, nutella o simplemente con azúcar pulverizada

Da para 12 gaufres

A la parrilla

Yo la verdad no sé mucho de parrillas, parrilleras ni nada por el estilo, pero ahora que contamos con una modesta parrillera le estamos tomado cariño al asunto y con este clima de verano todo el año, cualquier cosa se convierte en una excusa para prender los carbones y deleitarnos con sabores ahumados, vinos, cocteles frescos y brisa cálida.

Hasta ahora hemos preparado la "tradicional" parrilla de punta o solomo con chorizos, morzillas y demás cosas a que todos encanta, pero yo, que por alguna extraña razón nunca me conformo con nada, he intentado darle un uso diferente a la parrilla cada vez que la usamos. Hay que sacarle provecho ¿cierto?

Es increíble lo versátil que puede ser una parrillera en casa de gente curiosa dispuesta a sacar el mayor provecho a las herramientas con las que cuenta. El sabor que adquieren los alimentos al cocinarse con este método no se parece a nada que provenga de una cocina "normal" y menos de una como la mía que ni si quiera es a gas :S.  Hasta ahora hemos probado hacer lo siguiente:

Pizzas: una masa delgada, una salsa espesa hecha con tomates maduros, sal y oregano. Yo tuesto la masa sin nada por ambos lados y luego agrego la salsa y los adornos, eso garantiza que que la masa no quede húmeda sino tostada y crujiente. Con un poco de mozzarella, unas tiras de jamón serrano (o de proscuto), rúcula o berro y un chorrito de aceite de oliva después de sacar de la parrilla, es una verdadera gloria.


Coctelitos y pizza casera a la parrilla

Arepas: ni tosti arepa, ni al horno, ni en la cocina a gas que tenia antes. Nada se compara con una arepa a la parrilla, infladas por el calor, tostaditas y crujientes por fuera como una galleta y con sabor ligeramente ahumado. Con mantequilla y algún queso fresco (de mano, guayanés o telita) son sencillamente D E L I C I O S A S.

Hamburguesas: gordas, 100% carne de res. Término medio para mi. Lo demás es al gusto del consumidor.

Parrilla a la piedra: Este es un método que descubrí en un numero de la revista Bone Appetit. Requiere una piedra lisa de 4 ó 5 mm de grosor (nosotros conseguimos una de pizarra que sobró de la fachada del edificio). La piedra se unta con algo de aceite, se coloca en la parrillera caliente y la carne, aliñada, se asa sobre aquella. Para no perder toda la sustancia que queda pegada a la piedra, luego de retirar la carne se pueden poner algunos vegetales (champiñones, zanahorias, calabacines, etc) que absorberán los sabores y sirven de acompañante perfecto para la carne.




Así se ve la carne cocida en una piedra, y los vegetales son para chuparse los dedos.

Pollo al ladrillo: Yo lo llamo pollo "espernancao". A un pollo entero se le retira la columna, se abre como un libro y se aliña con sal y pimienta. Yo uso un aderezo fácil de aprender que alcanza para 2 pollos grandes: 4-3-2-1 : 4 cdas de sal, 3 cdas. de azúcar, 2 cdas. de parika y 1 cda. de pimienta de cayena. Luego consigase un ladrillo (yo tomé uno "prestado" de alguien que estaba remodelando uno de los apartamentos) fórrelo con papel de aluminio y montelo sobre el pollo. 30 minutos por lado.

Mazorcas a la parrilla: con un chorrito de limón, hojuelas de peperonchini y mucha, mucha mantequilla. Algunos granos deben quedar negritos, son la mejor parte.


 Aquí vemos el pollo con aliño 4-3-2-1 y espachurrao con tremendo ladrillo encima 
(lo que sobresale son las dos paticas, pobrecito)

Así queda el pollo luego de la operación ladrillo y debo decir que estoy esperando a que deje la llovedera para repetirlo

Todavía me falta preparar algún postre, pero ha llovido estos últimos tres días y no he podido poner en práctica la idea que tengo de asar una ruedas de piña madura y unos melocotones para acompañarlos con una bola de helado de vainilla o ron pasas.Si alguno de mis lectores me puede sugerir algún otro uso para la parrilla, pues bienvenido sea que todavía quedan carbones en la bolsa y apenas estamos comenzando agosto :)

Café helado para tardes calurosas

Hace calor, mucho.

Frente a mi casa los techos de zinc de los talleres reflejan todo el sol en la mañana, es como tener dos soles: uno que alumbra desde arriba y otro que lo hace desde abajo. En las tardes el cielo se pinta de un azul intenso y las nubes, blanquísimas y esponjosas como algodón de azúcar, se pasean lentamente de un lado para otro sin nada mejor que hacer. El gato pasa todo el día durmiendo en la terraza en estado catatónico (aunque si no tuviéramos terraza igual pasaría el día durmiendo en estado catatónico) mientras nosotros salimos 15 minutos a la calle solo para regresar corriendo en busca de una sombrita donde meternos.

Y de pronto me provoca un café.

Pero no un café caliente, sino más bien frío, tan frío que me haga doler la frente. Sé que más de un conocido pondrá cara extraña diciendo ¡que te vas a tomas un café FRIO!? ¡guácala! ¡¡en mi casa me enseñaron que el café se toma caliente!!. Y es que en este país no importa si la temperatura ronda los 35 o 40 grados y te estás deshidratando mientras caminas por el centro de Caracas, el café se toma hirviendo, no importa la hora del día, al igual que la sopa. Y Punto.


Así se ven las perezosas nubes desde donde escribo esto

Pero este es un país surrealista, lleno de contradicciones y sinsentidos, así que ese es solo un pequeño detalle que la gente ni nota, y yo (la loca que toma café frío porque hace 35 grados afuera) vuelvo a mi cocina a preparar una jarra de café y llenarlo con muchos cubitos de hielo para pasarlo por la licuadora. Obsérvese que frío me ha quedado:



Altamente recomendable para bajar la temperatura. Al probarlo no podrás dejar de hacer haaaaaj. 


Café helado
Ingredientes:
Café
2 cditas de azúcar
2 tazas de cubitos de hielo
1 cdita. de esencia de vainilla
1 chorrito de leche o crema fría (opcional)

Instrucciones:
Preparar el café a gusto del consumidor y endulzarlo cuando aun esté caliente.
Dejar enfriar a temperatura ambiente (si se está muy urgido enfriarlo en un baño de María invertido)
Añadir el hielo, el café y la vainilla a la licuadora. Licuar hasta obtener una consistencia de helado frappe (granizado).
Servir con la leche o crema fría.

Da para 2 vasos


Pudín de panettone

Con el panettone ocurre como con los gatos: o lo adoras o lo aborreces, en mi caso soy de las que si me dejan, me lo como sola en una sentada (al panettone ¡claro!) creo que es la única cosa que por la que siento esta debilidad, bueno, también están los twistos pero esos seguro contienen alguna droga adictiva que eventualmente te matará de cáncer o algo peor.

¿Que qué hago yo en mitad del calorón de julio comiendo panettone? pues resulta que los panettones, pueden durar casi un año sin dañarse si son de calidad y si se mantienen cerrados en un lugar fresco. Los panettones contienen ácido ascórbico y eso los ayuda a mantenerse por mucho más tiempo que cualquier otro pan que yo conozca. Este me lo regaló mi papá y como ya nos habíamos comido uno hace dos semanas decidí preparar este rico pudín de panettone, fácil de preparar y con una apariencia rústica que me encanta. Ideal para un desayuno de domingo.


Pudin de panettone

Ingredientes:
Un panettone pequeño (de 450 g)
3 huevos
3 tazas de leche
2/3 de tazas de azúcar
1 cdita. de esencia de vainilla
1 pizca de sal
3 Cdas. de almendras fileteadas

Indicaciones:
Pre-calentar el horno a 180 grados centígrados

Enmantequillar un recipiente refractario mediano

En un recipiente grande añadir los huevos, la leche, el azúcar, la vainilla y la sal. Mezclar con un batidor de alambre hasta integrar todo.

Rebanar el panettone en rodajas de 1cm de espesor aproximadamente, dividir a la mitad las mas grandes para que quepan en el molde.

Sumergir las rebanadas en la mezcla de huevos dejando que absorban bien el líquido, 10 a 15 minutos aproximadamente.

Con cuidado de no romperlas, colocar las rebanadas superpuestas en el refractario procurando que no queden del todo horizontales para que sobresalgan algunos bordes (los bordes que sobresalen se caramelizan, se tuestan y saben a gloria).

Una vez listas las rebanadas en el molde refractario, añadir el líquido sobrante sobre aquellas (me refiero a las rebanas).

Añadir las almendras fileteadas distribuyendo sobre todo el pudin.

Llevar al horno hasta que el pudin y las almendras se tornen de un color dorado y al insertar un cuchillo en el medio éste salga seco, 50 a 60 minutos.

Sacar del horno y dejar enfriar al menos 10 minutos antes de servir.

Este pudín puede comerse recién sacado del horno, a temperatura ambiente o frío (si es que el calor aprieta) yo esperaba comérmelo frio, pero como ya mencioné, no puedo controlarme cuando de panettones se trata.

Sirvase con crema batida fría.



Aprendiendo a fotografiar alimentos


Me he propuesto este año retomar mis fotos de "food photography", y cuanto más investigo, estudio y practico mas frustrada me siento, cuando comparo mi trabajo con el de fotógrafos como Penny de Los SantosTina Rupp o Edward Pond me doy cuenta de lo mucho que me falta por aprender.

La verdad yo era muy feliz haciendo mis foticos de postres y publicando mis recetas en El Gato Goloso...hasta que empecé a estudiar en serio y a recibir criticas serias de gente seria que se dedica a eso, a partir de entonces ya nada me complace, no dejo de ver los errores puntos de mejora en mis fotos y en las de los demás, me he vuelto más crítica y me molesto conmigo misma si el resultado de hoy no es mejor que el de ayer. Pobre de mi!

Sin ir muy lejos recién terminé un cursito on-line con consejos que te llevan de la mano día a día para aprender y mejorar la técnica, las tres primeras semanas fueron un paseo hasta que llegamos al punto que siempre trato de evitar porque me hace sentir incómoda, se trata de la comida "fea", y fea no se refiere a comida que sabe mal, si no a comida que cuesta fotografiar de manera que se vea apetitosa.

Así que me propuse fotografiar algo que jamás he pedido fuera ni preparado en mi casa: una arepa rellena de algo diferente al queso ¿he dicho que no puedo vivir sin comer queso a diario? ¡pues es así!

Este era un ejercicio con espacio negativo para escribir un titulo o un texto

El que me conoce sabe que mi fuerte son los postres, son más sencillos de fotografiar porque son coloridos, brillantes y contienen la promesa de dejarte un sabor dulce en la boca, pero para mi lo salado es secundario, si  de mi depende me como el postre primero y si sobra espacio me como el salado y es precisamente por eso que me cuesta acercarme a su fotografía.

Aquí dejo el resultado de mi arepa, la he rellenado de un guiso de pollo (fue lo menos atractivo que conseguí en mi nevera ese día) que había preparado para una polvorosa de pollo que por cierto, quedó fantástica, a lo mejor porque es bastante dulce para ser un plato "salado".

Debo decir que de sabor estaba muy buena y que si no es por mi tarea nunca se me hubiera ocurrido comerme semejante cosa.